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martes, 1 de abril de 2008

Inquieto como forma de vida (y de muerte)

Decir que Alejandro Magno fue el personaje más grande de su época es algo conocido por todos. Su vida da para novelas y películas, para especulaciones y para estudios históricos. Sus hazañas fueron inalcanzables para otra persona que no fuera él.

Fue hijo del rey de Macedonia, Filipo II. Fue alumno aventajado de Aristóteles. Sucedió a su padre cuando tenía 20 años, tras el asesinato de éste. Destruyó Tebas para consolidar su ascensión al trono. Y, una vez tranquilas las aguas en Grecia, se lanzó a su sueño de conquistar el Imperio Persa.

Busto de Alejandro conocido como Azara Herm. Copia romana en mármol de un original de Lisipo, de c. 330 a. C. (Museo del Louvre). Según Plutarco, las esculturas de Lisipo le representaban fielmente. Imagen de Wikimedia Commons.Busto de Alejandro conocido como Azara Herm. Copia romana en mármol de un original de Lisipo, de c. 330 a. C. (Museo del Louvre). Según Plutarco, las esculturas de Lisipo le representaban fielmente. Imagen de Wikimedia Commons.

El primer tanteo fue defender a las ciudades griegas libres de Asia Menor del yugo persa. Bueno, algunas ciudades sí que estaban siendo oprimidas, pero otras estaban asociadas a los persas, no les hacía falta que nadie les defendiera. El caso es que, cuando llegaron Alejandro y su ejército y empezaron a ganar batallas, todas las ciudades griegas en Asia reconocieron como rey a Alejandro, porque así lo creían y necesitaban, unas, o porque así les convenía, otras.

Ese invierno del año 334 a. C. sucedió un hecho importante. Para pasar la estación fría se quedaron en Gordión, donde se hallaba, tal vez, uno de los objetivos de Alejandro.

Contaban los antiguos de la época que Gordias era un campesino frigio, que acertó a pasar a la ciudad en su carro con un cuervo (o águila) posado en él, lo que, según el oráculo, lo convertía en rey de Frigia. Y así fue, Gordias se convirtió en rey y el carro sobre el que iba fue llevado a la acrópolis de la ciudad, con un nudo complicadísimo en el yugo donde se ataban a los bueyes que se llamó nudo gordiano y que decía la leyenda que quien lo desatara conquistaría Asia.

Y allí tenemos a Alejandro que quiere conquistar Asia. Y una pequeña prueba que puede confirmar su ansia. Pero creerse un dios no te convierte en él y no pudo desatarlo por las buenas. Así es que, como sabréis, sacó la espada y lo cortó. Esa noche hubo una tormenta. Según Alejandro, era Zeus que daba la bendición a su acción.

Antes decía que esto era un hecho importante y no es por las leyendas ni los augurios, sino por algo que leí alguna vez. El nudo era una prueba de habilidad, que seguramente requiriera paciencia y astucia. Alejandro lo cortó, anteponiendo la fuerza de la espada a la razón. Y se justificó diciendo que "es lo mismo cortarlo que desatarlo". En resumen, que una profecía no le iba a chafar a él la conquista de Asia.

Imperio de Alejandro Magno. Las flechas indican el recorrido de Alejandro y su ejército (click para ampliar). Imagen de Wikimedia CommonsImperio de Alejandro Magno. Las flechas indican el recorrido de Alejandro y su ejército (click para ampliar). Imagen de Wikimedia Commons.

Y no se la chafó, ni Asia ni cualquier otro lugar que se propuso. Fue, como sabemos, rey de Macedonia, Gran Rey de Media y Persia y Faraón de Egipto. Llegó al límite del mundo conocido y fue más allá, llegando al valle del Indo y viendo las cumbres nevadas del Himalaya. Desde luego, fue un largo camino manchado de sangre, fortuna y gloria.

Alejandro orando ante Amón-Ra. Templo de Luxor. Imagen de Wikimedia Commons.Alejandro orando ante Amón-Ra. Templo de Luxor. Imagen de Wikimedia Commons.

La muerte de Alejandro, 22 días antes de cumplir 33 años, es un pequeño misterio. La teoría comúnmente aceptada de la época es que fue envenenado en la fiesta que le ofreció su amigo Medio. Pero, a la luz de los escritos y de lo que ellos se infiere, es una causa poco probable.

El mes anterior a su muerte, estuvo en unos pantanos al oeste de Babilonia, donde había mosquitos que pudieron inocularle la malaria. También se habla de que pudo tener la fiebre del Nilo, que, en los casos más graves, puede derivar en encefalitis y meningitis y, luego, la muerte. El hecho es que, antes de acudir a la fiesta, ya se sentía indispuesto. Además, consumió grandes cantidades de alcohol, que pudieron debilitar más su organismo. Se desmayó con dolores punzantes en la columna vertebral y las articulaciones. En la semana siguiente, tenía fiebre por las noches, que remitía al llegar el día, permitiéndole seguir preparando la siguiente expedición: bordear la península arábiga. Pero la fiebre se agravó y le atacó también de día. El 10 de junio se declaró su muerte oficial, pero el cadáver se mantenía "fresco" y con apariencia de vida, sin iniciar la descomposición natural, a pesar del calor, con lo que se piensa que estuvo varios días en coma terminal.

Si inquieto había sido en vida, en la muerte no se iba a desdecir de su naturaleza. Su deseo era ser enterrado en Egipto, en Alejandría, la ciudad que había fundado. Pero uno de sus capitanes, Pérdicas, y su madre Olimpia deseaban que fuera a Macedonia. Al final, otro de sus capitanes, Ptolomeo, lo llevó efectivamente a Egipto. En Macedonia, una tradición era que el gobernante enterrara al anterior gobernante, justificando y reafirmando su ascensión al poder. Ptolomeo, llevándose el cadáver a Menfis, aseguraba para sí el territorio egipcio y evitaba para Pérdicas el golpe de mano de casarse con la hermana de Alejandro y llevar el cadáver a Macedonia. Casarse Pérdicas, se casó, pero sin cadáver.

Sólo quedaba el hecho de buscar un sitio donde poner a Alejandro, que no había sido precisamente un cualquiera. Había una tumba vacía, la del anterior Faraón a Alejandro, Nectabeo II, que huyó cuando Egipto fue conquistado por los persas. Allí que lo pusieron, en el Serapeo de Saqqara, la necrópolis subterránea de Menfis.

Años después, el hijo de Ptolomeo, Ptolomeo II, se llevó el sarcófago donde descansaba Alejandro a la nueva capital, Alejandría, donde había mandado construir una suntuosa tumba alejandrina.

Ptolomeo IV, nieto de Ptolomeo II, construyó posteriormente un gran mausoleo en el centro de Alejandría, se que convirtió en un verdadero santuario donde se adoraba a Alejandro como un dios.

Parece ser que el ataúd donde estaba Alejandro era de oro macizo y, un par de siglos más tarde de llegar Alejandro a Alejandría, Ptolomeo XI, viéndose corto de dinero para pagar a la tropa, fundió el ataúd y le hizo uno de vidrio.

Julio César (año 48 a. C.) visitó la tumba de Alejandro. César Augusto (año 30 a. C.) también lo "visitó". Hizo que abrieran todo y sacaran la momia para coronarle de flores. Y, de paso, le rompió la nariz. Varios fueron los emperadores romanos que vieron la tumba de Alejandro. En el año 215 d. C. el emperador Marco Aurelio Antonino Basiano, apodado Caracalla, dejó su anillo y su cinturón como ofrenda. Y ésta es la última visita nombrada que tuvo.

A partir de la mitad del siglo III, se sucedieron la caída del Imperio romano, terremotos, conquistas y destrucciones varias de la ciudad. No se sabe con seguridad ni cuándo ni la causa exacta de la destrucción del mausoleo, o si lo fue en todo o en parte, o si estaba siquiera ya Alejandro allí o lo habían sacado antes. Con la prohibición de Teodosio del culto a dioses paganos, se acabó de arrasar el santuario. En el siglo V, el paradero de los restos de Alejandro no lo conocía nadie.

Busto de Alejandro Magno, siglos II-I a. C., proveniente de Alejandría. Museo Británico. Imagen de Wikimedia Commons.Busto de Alejandro Magno, siglos II-I a. C., proveniente de Alejandría. Museo Británico. Imagen de Wikimedia Commons.

Cuando Napoleón llegó a Alejandría, visitó una mezquita que decía albergar el sarcófago de Alejandro. Al ser vencido Napoleón por los ingleses, éstos se apropiaron del sarcófago y lo llevaron a Londres, descifrando las inscripciones y concluyendo que pertenecía a Nectabeo II. En aquel momento, esto lo desligaba de Alejandro. Pero hoy en día se concluye que sí fue el alojamiento temporal de los restos de Alejandro, antes de desaparecer por completo de la historia.

Juntemos los datos:
  • Nectabeo II no murió en Egipto, por su huida del país al ser invadido por los persas.
  • En Menfis, capital de Egipto, dejó su tumba construida.
  • Los restos de Alejandro, llevados por Ptolomeo a Menfis años más tarde, se pusieron en un sarcófago vacío, presumiblemente el de Nectabeo. Le correspondía a Alejandro una tumba de Faraón, no lo pondrían en cualquier nicho.
  • Se traslada el sarcófago a Alejandría, la nueva capital de Egipto. Allí permanece durante siglos, desde el 282 a. C. hasta el 215 d. C. al menos. A finales del siglo IV, se sabe que la momia estaba expuesta, fuera del sarcófago; así se lo escribió Libanio de Antioquía al emperador Teodosio. Al poco tiempo, Teodosio prohibe el culto pagano.
  • Se le pierde la pista al sarcófago y a los restos. Al haberse sacado la momia del sarcófago, tal vez se perdieron por separado.
  • Siglos más tarde, aparece el sarcófago pero no los restos. ¿Dónde está Alejandro?

Concretamente, no se sabe. Tal vez lo ocultaron y se perdió ya para la historia.

Pero... (siempre hay un pero, y éste pero es muy bueno).

Se tiene noticia de un cuerpo que provenía de Alejandría, del siglo IV. Un cuerpo momificado que podría corresponder a San Marcos el Evangelista, sino fuera porque fue quemado y no había restos para momificar. Un documento apócrifo, el único que lo afirma, dice que antes de ser el Evangelista consumido por las llamas, una tormenta milagrosa asustó a los paganos que le estaban quemando y permitió a los cristianos salvar el cuerpo. Por otro lado, hay varios escritores cristianos de la época que afirman que San Marcos se quemó y ya está.

Esa momia, sacada de Alejandría a finales del siglo IV, está, desde entonces, en una cripta, bajo una iglesia construida para albergar expresamente esos restos...

La Basílica de San Marcos en Venecia.


Hay un artículo muy majo, La Tumba de Alejandro Magno, en la Wikipedia. El resto de enlaces, están en el artículo.


martes, 4 de marzo de 2008

El ombligo del mundo

Los griegos, humildes o ricos, daban una gran importancia a los augurios. Cuando tenían que tomar una decisión importante, consultaban al oráculo y las palabras de éste influían en la decisión.

En la antigua Grecia existían varios oráculos, diseminados en toda el área de influencia griega. Los dioses a los que estaban consagrados eran Zeus, Apolo, Afrodita, Atenea, Asclepio, Anfiarao, Trofonio...

El dios de la profecía era Apolo, al que están dedicados más templos oraculares. El más importante de todos era el Oráculo de Delfos, que fue el centro religioso de la antigua Grecia.

Estatua de Apolo de Mantua. Museo del Louvre. Copia romana de un original griego atribuido a Policleto.Estatua de Apolo de Mantua. Museo del Louvre. Copia romana de un original griego atribuido a Policleto.

El lugar era un oráculo anterior, dedicado a la diosa Temis, pero Apolo lo quería para sí. Para ello, tuvo que matar al monstruo que custodiaba el lugar, una gran serpiente o dragón llamado Pitón (originariamente, el monstruo se llamaba Delfine, pero luego se le empezó a llamar Pitón; es el mismo mito). Por esto, al templo de Apolo también se le llamaba Pition y al dios Apolo Pitio. También, en este templo la mujer a través de la cual se manifestaba el oráculo del dios era llamada Pitia o Pitonisa.

Pintura en la Capilla Sixtina de la Pitia Délfica, por Miguel Ángel.Pintura en la Capilla Sixtina de la Pitia Délfica, por Miguel Ángel.

El recinto no sólo era el templo del Oráculo. Se componía de varias "capillas" diseminadas donde se hacían ofrendas y donaciones, estatuas regaladas por reyes y ciudades por el servicio prestado, un teatro, un estadio para 7.000 personas para la celebración de los Juegos Píticos (en honor al monstruo sacrificado), y un hipódromo.

Santuario de Apolo PitioSantuario de Apolo Pitio.

El "oficio" de Pitia (igual que el de Sibila) era de por vida. Debían consagrar su existencia a Apolo y a la interpretación de su oráculo. El dios sólo se manifestaba el día 7 de cada mes y los consultantes debían tener una entrevista previa con la Pitia. El día señalado, el consultante debía hacer un sacrificio ritual, pagar las tasas y luego podía acceder al templo, donde la Pitia, al fondo, estaba sentada encima de un trípode. El consultante formulaba la pregunta y la respuesta del oráculo la escribían los sacerdotes y se la entregaban al interesado.

Egeo, rey mítico de Atenas, consultando a la Pitia sentada sobre el trípode. En este caso, la vasija identifica a la Pitia con la diosa Temis. Está datado entre el 440 y el 430 antes de Cristo y es la única imagen de su época de la Pitia. Museo de Berlín.Egeo, rey mítico de Atenas, consultando a la Pitia sentada sobre el trípode. En este caso, la vasija identifica a la Pitia con la diosa Temis. Está datado entre el 440 y el 430 antes de Cristo y es la única imagen de su época de la Pitia. Museo de Berlín.

En realidad, lo que pasaba al fondo del templo no se sabe a ciencia cierta, porque ningún escritor de la época lo plasmó exactamente y sólo se hacen suposiciones. En la imagen de arriba, el consultante está frente a la Pitia, pero Plutarco habla de que no se la veía en ningún momento.

Pocas son las adivinaciones que han llegado hasta nuestra época. Pocas, pero interesantes. Cuentan Heródoto y Ciceron que Creso, el último rey de Lidia, le preguntó al oráculo sobre si era el momento propicio de invadir el Imperio Persa. La Pitia respondió: "Creso, si cruzas el río Halys, destruirás un gran imperio". Creso atacó y los persas destruyeron el imperio de Creso. Otras dos de las frases más conocidas del oráculo son: "Conócete a tí mismo" y "Nada en demasía".

El recinto de Delfos era considerado el centro del mundo (griego, claro). Cuenta el mito que Zeus ordenó a dos águilas que volaran desde los confines opuestos del Universo y se encontraron en Delfos, y Zeus, para que quedara constancia, puso una piedra con forma de medio huevo llamado ónfalos, el ombligo del mundo, desde donde empezó la creación.

Ónfalos de Delfos. Museo de Delfos.Ónfalos de Delfos. Museo de Delfos.

Existe una leyenda que habla de que la Pitia, sentada sobre el trípode, entraba en trance debido a los vapores sulfúricos que salían de una grieta del suelo. Ese rumor fue divulgado por autores cristianos (Orígenes y Juan Crisóstomo) para ridiculizar este culto helénico. Como he dicho antes, ningún escritor de la época habla sobre la escena de consulta con la Pitia y en el templo no se ha encontrado ningún tipo de grieta o fisura en el suelo que corrobore la leyenda.

Tras siglos de esplendor, a partir del siglo I a. C. empezó la decadencia del santuario de Delfos. Las consultas eran de menor importancia y, más que fieles, había curiosos. Varios emperadores expoliaron las riquezas. Sufrió invasiones que lo arrasaron. Y el emperador Teodosio el Grande clausuró definitivamente el lugar para acabar con los "ídolos del paganismo".

Sin embargo, el lugar y los alrededores, siempre estuvo más o menos habitado, olvidada ya su importancia en la Antigüedad. Se reutilizó el mármol para otros edificios y se perdió la memoria del lugar exacto de las cosas.

El interés resurgió en 1840, con arqueólogos alemanes y franceses, que empezaron las excavaciones. Sobre las ruinas, había un pequeño poblado, Castri, con el que se llegó al acuerdo del traslado, fundando así Delfí. La nueva Delfos posee uno de los Museos Arqueológicos más importantes de Grecia. La vieja Delfos conserva impresionantes edificios.

Anfiteatro del santuario de Delfos.Anfiteatro del santuario de Delfos.

Estadio del santuario de Delfos.Estadio del santuario de Delfos, donde se celebraban los Juegos Píticos.


Todas las fotos están sacadas de Wikimedia Commons. Y la información de la Wikipedia.


lunes, 3 de marzo de 2008

Cuando los dioses quieren castigarnos...

Por ser la más importante, Apolo dijo que le concedería un gran deseo.

La Sibila cogió un puñado de arena entre sus manos y pidió vivir tantos años como partículas de tierra había en sus manos. Vivió 9 vidas humanas de 110 años. Pero olvidó pedir la eterna juventud.

Cuentan que, al final, tan pequeña y consumida estaba, que sólo fue voz.

Cuando los dioses quieren castigarnos, atienden nuestras plegarias. (Karen Blixen en "Memorias de África".)

Las Sibilas eran mujeres con el don, inspirado por el dios Apolo, de la profecía. Ninguna, salvo la primera, se llamaba Sibila de nombre de pila. Pero todas adoptaban el nombre, asociado a la adivinación. Una de las más importantes en la mitología romana fue la Sibila de Cumas (ciudad de la costa de Campania en Italia), la que formuló el deseo a Apolo, que fue escrupulosamente atendido por el dios.

Cuentan también que fue la Sibila de Cumas (tal vez la misma), siendo ya muy anciana, la que le ofreció nueve libros proféticos al séptimo y último rey de Roma (siglo VI antes de Cristo), Lucio Tarquinio el Soberbio, por un precio desorbitado. El rey se negó, pensando que podía negociar el precio, y la sibila quemó tres libros. Luego, le volvió a ofrecer los libros, los seis restantes, por la misma cantidad de dinero, a lo que el rey contestó que si no lo iba a pagar por nueve, aún menos por seis. La sibila quemó otros tres libros y los tres que quedaban se los volvió a ofrecer al rey por el mismo precio, quien, ante el temor de perderlos, pagó el precio que la sibila pedía. Estos libros, llamados Libros Sibilinos, fueron guardados en el templo de Júpiter Capitolino y eran consultados en muy contadas ocasiones. Estaban escritos en griego, en hojas de palmera. Pero, ¡ay! los libros fueron destruidos en un incendio en el año 83 a. C. Posteriormente, se reunieron unos nuevos Libros Sibilinos, formados por antiguas profecías de las Sibilas recogidas de todos los lugares donde hubo alguna. Luego, en el siglo V d. C. fueron quemados definitivamente por los cristianos.

En otro orden de cosas, existe actualmente un drama litúrgico, llamado El Canto de la Sibila, que se interpreta la noche de Navidad, principalmente en Mallorca y en la ciudad italiana de Alguero (en el noroeste de la isla de Cerdeña). Se empezó a representar durante la Edad Media en diversas ciudades (Barcelona, Gerona, Vic, Tarragona y Montpellier, así como en poblaciones castellanas) en catalán, latín, castellano y provenzal. Debido a las prohibiciones del Concilio de Trento, muchas de las ciudades abandonaron su representación.

Si en el año 2000 hubo gente que se pensaba que iba a ser el fin del mundo, imagináos lo que podían pensar las personas que vivían antes del año 1000. En este contexto, el temor al Juicio Final y a la posible llegada de Satán, se fraguó este drama. Es llamado Canto de la Sibila porque en uno de sus versos aparece lo siguiente: “Dies iræ, dies illa, solvet sæclum in favilla: Teste David cum Sibylla” (¡Día de ira! ¡Aquel día! Los tiempos se desvanecen en ceniza, según el testimonio de David y la Sibila).

La inclusión de un personaje pagano dentro de la tradición cristiana se debió, al parecer, por la manipulación que se hizo de los tres libros sibilinos. Como he dicho antes, se consultaban en ocasiones especiales durante el período romano: los sacerdotes del templo capitolino extraían un acróstico de unos versos elegidos al azar, que era la respuesta al problema planteado al libro de la Sibila. Hubo manipulaciones para hacer que este oráculo tan prestigioso refrendara con sus profecías a los profetas judíos. La frase más famosa de estas profecías, sacada supuestamente de algún acróstico de alguno de los Libros Sibilinos, es en latín: “Iudicii signum: tellus sudore madescet” (La señal del Juicio: la Tierra se empapará de sudor), que siglos después constituirán el refrán del Canto de la Sibila. En catalán, este refrán es el siguiente: "La jorn del Judici parra el qui haurà fet servici." (El día del Juicio se verá quien ha hecho servicio.)


Fuentes: La Wikipedia, enlazada en el texto. Para el Canto de la Sibila, he leído un ensayo muy completo de María del Carmen Gómez para la revista Golberg. Os lo recomiendo de verdad, que lo que yo he puesto son cuatro palabras ridículas de un interesantísimo análisis de la época y la evolución de esta tradición oral, que fue declarada Bien Inmaterial de Interés Cultural por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en 2004.

En la Wikipedia, por cierto, aparece el Canto de la Sibila en la versión catalana. No sé si está completo o es sólo un trozo. Se puede leer el estilo agorero y fatalista del canto al describir el día del Juicio Final.

Las fotos pertenecen a Wikimedia Commons. La primera es la imagen de la Sibila cumana pintada por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina; la segunda corresponde a la entrada de la cueva de Cumas.


miércoles, 20 de febrero de 2008

A la sopa boba

Rastreando la historia del post anterior (el resumen de la historia de Abelardo y Eloísa), me encontré con una palabra: goliardo.

La palabra goliardo, que proviene del francés, aludía a clérigos vagabundos y estudiantes pícaros que sobrevivían en las ciudades gracias a su ingenio durante la Edad Media. Estaban sobre todo alrededor de las universidades.

La etimología de la palabra no es clara y podría aludir: a la "gula" que se les suponía a estos pillos; a Goliat, el gigante, que se asociaba al demonio; y a que San Bernardo, en una carta, comparaba a Abelardo con Goliat y, por ende, a sus seguidores se les llamó así.

Eran aficionados a la literatura y componían canciones y poemas, criticando el abuso financiero, las Cruzadas y a la Iglesia, y ensalzando el vino, las mujeres, la juerga y el amor. Con este arte, pagaban la bebida que consumían. Escribían sus composiciones en latín, el cual contribuyeron a desencorsetarlo de las reglas poéticas griegas, creando un nuevo estilo de poesía latina, llamada poesía goliarda, que fue adoptado por Santo Tomás de Aquino en un himno que compuso para la festividad del Corpus, entre otros.

Existe una colección de poemas goliardescos que se recopiló en 1225 y que fueron descubiertos en un monasterio de Baviera. La colección se llama "Carmina Burana" cuya traducción sería "Canciones de Beuern", a los que Carl Orff les puso música en el siglo XX.

En España, a los goliardos se les llamaba sopistas y eran, más que clérigos, estudiantes universitarios sin recursos económicos que cantaban y bailaban a cambio de unas monedas o de la llamada "sopa boba", hecha con los restos del menú en tabernas y posadas. De ahí viene el dicho de vivir a la sopa boba. En 1538, a los sopistas se les otorgaron viviendas benéficas y manutención, con lo que ya no tenían que sobrevivir de taberna en taberna, aunque lo seguían haciendo, acompañados de los estudiantes novatos que les hacían de escuderos.

En 1835 se abolió el traje de estudiante y los estudiantes mendicantes ya no se distinguían del resto. Pero, a mediados del XIX, se permitió la libre asociación y estos estudiantes formaron las "estudiantinas", agrupaciones musicales con un director, y de ellas las "tunas", grupos de estudiantes que seguían haciendo música y versos de bar en bar. Tanto las estudiantinas como las tunas adoptaron el antiguo traje de estudiante. Las palabras "tuna" y "tuno" vienen del verbo "tunar", andar vagando libremente. Y la raíz, "tune", viene de "roi de Thunes", rey de Túnez, como se hacía llamar el cabecilla de los goliardos franceses. Sinónimos de tuno son "tunante", "pícaro".


Fuentes: la Wikipedia, enlazada ya en el texto. El hilo para llegar aquí fue el post del "Index Librorum Prohibitorum", que me llevó a Abelardo y, éste, a los goliardos y tunos.

Por si os apetece conocer algo más de la historia del arte del buen tunar, os dejo un par de enlaces: un artículo de la página de la Tuna de Empresariales de Castellón y otro artículo de una página de Yahoo.


lunes, 11 de febrero de 2008

El pecado de leer

Entre los años 1545 y 1563 se desarrolló el Concilio de Trento, presidido por tres papas diferentes. Muchas fueron las decisiones que se tomaron en ese Concilio largo e intermitente, pero una de ellas fue la creación del Index Librorum Prohibitorum (Lista de Libros Prohibidos).

La primera edición de esta Lista fue hecha por el papa Pablo IV en 1559. Las posteriores ediciones fueron revisadas y ampliadas por una congregación creada explícitamente para tal labor en 1571, la Sagrada Congregación del Índice. Quienes podían designar los libros prohibidos eran la propia congregación, la Inquisición y el Papa, que tenía que aprobar la lista y podía incluir o excluir a quien quisiera.

Los libros que pertenecían a la lista eran los que se consideraban perniciosos para la fe. Algunos autores estaban vetados con todas sus obras, sin excepción; de otros, sólo se prohibían algunos libros. E incluso se podían vetar capítulos o párrafos o líneas, que debían ser tachados o cortados.

Lo más curioso de éste Índice que es estuvo en vigor hasta 1966, en pleno siglo XX. La última edición, la trigésimo segunda, de la Lista de Libros Prohibidos data de 1948. En ella está la "Enciclopedia o diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios" de Diderot y d'Alembert, el "Gran diccionario universal del siglo XIX" de Larousse. También, estaban prohibidos todas las obras (opera omnia) de los premios Nobel Anatole France y Maurice Maeterlink, de los filósofos Hobbes, Hume y Proudhon, del sacerdote y escritor español Miguel de Molinos, y del escritor francés Émile Zola.

Otros autores prohibidos en todo o en parte a lo largo de la vida del Índice fueron Honoré de Balzac, Nikos Kazantzakis ("La tentación de Cristo", "Zorba el griego"), Montesquieu, Alejandro Dumas (padre e hijo), Sartre, Daniel Defoe ("Robinson Crusoe"), el marqués de Sade, Stendhal, Casanova, Jonathan Swift ("Los viajes de Gulliver"), Victor Hugo ("Los Miserables", "Nuestra Señora de París"), Kant ("Crítica de la razón pura"), Georges Sand, Descartes, Flaubert ("Madame Bovary"), Francis Bacon, Santa Teresa de Jesús ("Amar y sufrir", "Su vida"), el "Lazarillo de Tormes" y así hasta casi todos los libros y autores que se atrevían a contradecir o criticar a la Iglesia, o que, según ellos, contuvieran errores teológicos o morales, para prevenir la corrupción de los fieles. Supongo que Santa Teresa de Jesús fue tachada de "demasiado vehemente" en su amor a Dios.

Ya ni hablamos de investigadores o científicos, como Galileo, Copérnico y Darwin.

Curioso es que no se incluían a escritores ateos o que tenían una aversión manifiesta a la Iglesia (Marx, Schopenhauer o Nietzsche) porque se prohibían por sí mismos, sin necesidad de figurar en ningún sitio.

También fue prohibido el libro "El matrimonio perfecto" del ginecólogo holandés Theodoor Hendrik van de Velde, publicado en 1926, que defendía el conocimiento de la sensualidad en la vida erótica. Incluso en Suecia, país protestante, fue considerado un libro pornográfico y desaconsejado a los jóvenes hasta bien entrados los años 60.

Como curiosidad, existe el Nouus Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum" de 1632 digitalizado por la Universidad de Sevilla. El enlace os lleva a una página de libros prohibidos en castellano con la letra I. También os dejo el enlace a una transcripción del Index Librorum Prohibitorum de 1559, y al Index Librorum Prohibitorum de 1948, el primero y el último publicado, respectivamente. En la última lista, no aparecen autores que, supongo, fueron "perdonados" y autores que fueron posteriormente "condenados". No olvidemos que la lista estuvo en vigor hasta 1966 y se añadirían nuevos escritores en ese período, aunque no hicieran una nueva edición. También dejo el enlace de un resumen de los autores más conocidos que estuvieron prohibidos, un resumen más amplio del que he puesto yo, de la Fordham University, la Universidad Jesuita de Nueva York.


Las fuentes han sido las Wikipedias española, francesa e inglesa.

Por cierto, que al final de la Wikipedia española pone una serie de reglas que han de observar los fieles y los clérigos, según el Vaticano. Con respecto a los fieles dice esto:

1-Sin causa justa y razonable, no escriban nada los fieles en periódicos, folletos o revistas que de modo manifiesto suelen atacar a la religión católica o las buenas costumbres.

No dice nada de internet o los blogs.


Confirmación: el enlace al Índice digitalizado de la Universidad de Sevilla, NO lleva a la página que yo quiero. Bien, dentro de esa página, poned la 801 en el recuadro "Ir a", donde aparece la página que digo. En la 814, aparece Juan Calvino. En la 816 hay otro ejemplo de libros en castellano prohibidos, en todo o en parte.


miércoles, 19 de diciembre de 2007

De manzanas y parejas

Hoy voy a tratar dos pequeños errores. Son dos cosas que creemos que están así escritas y que son ciertas y no lo son. La primera, tiene que ver con un gran árbol:

(Génesis 2, 9-17) Yahveh Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles deleitosos a la vista y buenos para comer, y en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal. De Edén salía un río que regaba el jardín, y desde allí se repartía en cuatro brazos. El uno se llama Pisón: es el que rodea todo el país de Javilá, donde hay oro. El oro de aquel país es fino. Allí se encuentra el bedelio y el ónice. El segundo río se llama Guijón: es el que rodea el país de Kus. El tercer río se llama Tígris: es el que corre al oriente de Asur. Y el cuarto río es el Eufrates. Tomó, pues, Yahveh Dios al hombre y le dejó en al jardín de Edén, para que lo labrase y cuidase. Y Dios impuso al hombre este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio.»

El árbol de la ciencia del bien y del mal... Aquí es donde primero aparece este árbol, junto con el otro de la vida (que otorgaba la inmortalidad, todo sea dicho de paso). Pues el árbol de la ciencia... no era un manzano. No está escrito. De hecho, en el Libro de Enoc (libro apócrifo aceptado por los cristianos ortodoxos etíopes pero no por el resto de iglesias cristianas, aunque fue muy apreciado por los primeros cristianos y aludido varias veces en muchos de los libros del Nuevo Testamento) se dice lo siguiente:

(Capítulo 32, 4-6) El árbol es tan alto como un abeto, sus hojas se parecen a las del algarrobo y su fruto es como un racimo de uvas, muy bonito; y la fragancia de ese árbol penetra hasta muy lejos. Y yo dije: "¡Qué hermoso es este árbol y cómo atrae mirarlo!". Remeiel el Vigilante y el santo, que estaba conmigo, me contestó y dijo: "Es el árbol de la sabiduría, del cual comieron tu primer padre y tu primera madre y aprendieron la sabiduría y sus ojos se abrieron y comprendieron que estaban desnudos y fueron expulsados del jardín del Edén".

No sé qué árbol puede parecerse a esa descripción, pero no me suena ni a manzano, ni a peral, ni a naranjo... Esto sí que es mala publicidad para las manzanas.

Si queréis comprobar que no viene en el Génesis nada sobre manzanas, os dejo los enlaces a los capítulos Génesis 2, Génesis 3.Variedades de manzana. Imagen de Wikimedia Commons.



La otra historia viene de parejas... de muchas parejas:

(Génesis 7, 1-5) Yahveh dijo a Noé: «Entra en el arca tú y toda tu casa, porque tú eres el único justo que he visto en esta generación. De todos los animales puros tomarás para ti siete parejas, el macho con su hembra, y de todos los animales que no son puros, una pareja, el macho con su hembra. (Asimismo de las aves del cielo, siete parejas, machos y hembras) para que sobreviva la casta sobre la haz de toda la tierra. Porque dentro de siete días haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y exterminaré de sobre la haz del suelo todos los seres que hice.» Y Noé ejecutó todo lo que le había mandado Yahveh. Noé contaba seiscientos años cuando acaeció el diluvio, las aguas, sobre la tierra.

Es decir, que casi todo el mundo piensa que Noé metió en el Arca solamente una pareja de animales. Pues no, eso sólo fue para los animales impuros, porque de los animales puros y de los pájaros fueron 7 parejas. Aquello tuvo que ser un lío y, encima, hacía un tiempo de perros.

Crónicas de Nuremberg. Ilustración. Imagen de Wikimedia Commons.Crónicas de Nuremberg. Ilustración. Imagen de Wikimedia Commons.


lunes, 17 de diciembre de 2007

Oro, incienso y mirra

[Mt 2, 11] Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. (Cita bíblica extraída de esta página.)

Adoración de los Magos. El Bosco. Museo del Prado. Imagen de Wikimedia Commons."Adoración de los Magos" de Hieronymus Bosch (El Bosco), pintado entre 1485 y 1500. Museo del Prado (Madrid). Imagen de Wikimedia Commons.

Hace unos días, leía en un blog (creo que en el de Mad Hatter) un comentario de alguien que preguntaba qué significaban el oro, el incienso y la mirra que le llevaron los Reyes Magos al Niño Jesús.

La Adoración de los Reyes Magos solamente aparece en el Evangelio de San Mateo (capítulo 2) , donde no se dice ni cuántos eran, ni cuáles eran sus nombres, aunque sí sus presentes. A partir de esto, se "dedujo" que eran 3 magos. La palabra "magos", como seguramente sabréis, se refiere a "sabios", "hombres de ciencia", no a personas que hacen magia propiamente dicha, aunque supongo que, en aquella época, la ciencia era considerada casi mágica. Se les considera astrónomos, al haber descubierto la estrella de Belén y poderla seguir, y practicantes de la religión zoroastrista.

Aunque San Mateo señala que vienen de Oriente, tradicionalmente se representaba a los Reyes Magos procedentes de las tres razas conocidas en la época y representando, por tanto, a cada contienente: Melchor a Asia, Gaspar a Europa y Baltasar a África. También se les representaba con diferentes edades, Baltasar el más joven y Gaspar el más mayor (sí, sí, representa al Viejo Mundo, debería aparentar ser el más mayor). Desde el siglo XIV se empieza a representar a uno de los Reyes de raza negra. En la tradición armenia, los Reyes Magos son 12.Primera representación de los Reyes Magos. Imagen de Wikimedia Commons.

Ésta es la primera representación de los Reyes Magos con el nombre que ya está comunmente aceptado. Data del siglo VI y es un mosaico de la iglesia de San Apolinar Nuovo en Rávena (Italia). Están representados con un gorro frigio y van vestidos del modo persa. Arriba, están escritos los nombres que les asignaron. Como véis, Gaspar es el primero y el que parece más mayor, por su barba blanca. No sé cuándo ni cómo se cambiaron el orden de llegada ni la barba entre Melchor y Gaspar.

Y a lo que iba, lo que significan el oro, el incienso y la mirra.

El oro representa la riqueza, el metal de los reyes. Alude a la condición real del Niño Jesús.Oro. Imagen de Wikimedia Commons.

El incienso se utilizaba (aún hoy también) en los templos para adoración de los dioses. El incienso se refiere a la condición divina del Niño Jesús. Incienso. Imagen de Wikimedia Commons.

La mirra es una resina que era utilizada para embalsamar. Es decir, que alude a su lado más humano, que tiene que enfrentarse a la muerte. También se refiere a la conservación del cadáver en perfectas condiciones, lo que podría enlazarse con la resurección.Mirra. Imagen de Wikimedia Commons.

Para acabar, según la tradición cristiana, tras la muerte de Jesús, el apóstol Tomás encontró a los Tres Reyes Magos en el país de Saba, los convirtió y fueron obispos. Martirizados en el año 70, fueron enterrados juntos en un sarcófago. Santa Elena, emperatriz romana y madre de Constantino I, se empeñó en encontrar reliquias sagradas. Y, además de la Veracruz (la Cruz donde fue clavado Cristo bajo el Gólgota, después de hacer cavar hasta encontrarla), encontró también el sarcófago con los restos de los Reyes Magos, que llevó a Constantinopla. Posteriormente, Federico I Barbarroja se los llevó a Colonia en 1164. Allí se hizo una impresionante catedral, en su época el edificio más alto del mundo, y, en la actualidad, la catedral de estilo gótico más grande del mundo. Es la iglesia más visitada de Alemania y sigue albergando el sarcófago donde están los restos de los Reyes Magos, con las coronas que utilizaron en vida.


Fuentes: la Biblia y la Wikipedia. Las fotos están todas sacadas de Wikimedia Commons.

Existe un cuento que habla de cuatro Reyes Magos, añadiendo al Rey Mago Artabán, cuento escrito por Henry van Dyke, un teólogo presbiteriano a finales del siglo XIX, que no tiene nada que ver con la tradición, pero que es muy bonito.


lunes, 10 de diciembre de 2007

¡Santa Bárbara bendita!

Siempre, cuando había tormenta con truenos, mi abuela apagaba todo las cosas eléctricas, tele incluida, las desconectaba de la red, encendía una vela y, alrededor de una mesa, nos quedábamos hasta que pasaba "la nube". Siempre le dieron mucho miedo. Y siempre, cuando veíamos un rayo o sonaba un trueno grande, invocaba a Santa Bárbara ("¡Santa Bárbara bendita!") para que no pasara nada. Si alguien de la casa estaba fuera, no se estaba quieta y se asomaba a la puerta de la calle cien veces. Sobre todo le horrorizaba cuando mi tío estaba en el campo, con las ovejas. Mi tío es pastor. Bueno, ahora tendría que decir que es ganadero y agricultor. Pero sigue saliendo al campo, llueva o haga sol, con las cabras y las ovejas.

Yo no entendía ese miedo que tenía mi abuela por aquel entonces. Contaba el tiempo entre el rayo y el trueno y le decía que estaba lejos, a muchos kilómetros, pero daba igual. El ritual era siempre el mismo: "¿Has desenchufado...?" Y esos días se contaba la historia del primo al que le mató un rayo cuando volvían al pueblo de vendimiar en un remolque, con 16 años. "¿Pero en el remolque sólo iba él? No, iba más gente, pero sólo le mató al él. ¿Y eso cuando pasó? Pues hace ya muchos años, porque tu madre era una niña."

Y yo, que intentaba quitarle el miedo, me salió el tiro por la culata. No me gustan las tormentas. Me acojonan de verdad. Y si voy conduciendo, menos aún. Agarro el volante con fuerza, llegan a dolerme los hombros, y me pongo a contar, para saber si tengo la tormenta cerca o lejos, y no puedo evitar que resuene en mi mente eso de "¡Santa Bárbara bendita!", como si de un mantra se tratase, cuando veo un rayo grande u oigo un trueno cerca. Claro está, por mi boca no sale la letanía, sino sapos y culebras, o, mejor dicho, rayos y centellas.

Y esta introducción para contar que, al hilo del post anterior donde hablaba del Fuego de San Telmo, he encontrado a los Santos Auxiliadores, a los que se pedía su intercesión para asuntos donde, se suponía, habían sido eficaces.

San Acacio, se celebra el 8 de mayo y se le invoca contra los dolores de cabeza. Es el patrón de los soldados. Se le representa con una corona de espinas.

Santa Bárbara, se celebra el 4 de diciembre y se le invoca contra la fibre, la muerte súbita y para la protección contra tormentas eléctricas. Es la patrona de los artilleros en casi todos los ejércitos del mundo, de las personas que trabajan con explosivos y de los mineros. Existe una canción muy conocida, llamada En el pozo María Luisa, donde se alude al patronazgo de Santa Bárbara. Aquí un trozo de la canción en mp3 (enlace sacado de la Wikipedia). Se le representa a la santa con una torre con tres ventanas y con un cáliz con una hostia.

San Blas, se celebra el 3 de febrero. Es invocado contra los dolores de garganta y la tos. Es el patrón de los animales y de los cardadores. Se le representa con un cerdito, con dos cirios entrecruzados, con mitra de obispo o con cepillo de cardar. En algunos pueblos, se hacen unas rosquillas que, dicen, te libran del dolor de garganta para todo el año.

Santa Catalina de Alejandría, (25 de noviembre) es invocada contra la muerte súbita, enfermedades de la lengua y contra los abortos. Es patrona de las solteras de más de 25 años, de profesiones que utilizan ruedas (molineros, carpinteros de carros, afiladores, torneros), de los abogados, estudiantes, filósofos y oradores, entre otros. Según leo, se pone en duda la existencia real de esta santa, tal vez porque fue una asimilación cristiana de la figura de Hipatia de Alejandría, asesinada por no querer convertirse al cristianismo. Se la representa con una rueda rota.

San Cristóbal, celebrado el día 25 de julio, aunque se traslada la fiesta al 10 de julio. Es invocado en tormentas, tempestades, para proteger contra los accidentes de viajeros y contra la peste bubónica. Según la leyenda, era un gigante que ayudaba a los caminantes y que llevó a Cristo de niño en sus hombros, de ahí su nombre, "portador de Cristo". Es el patrón de los conductores y camioneros, de los viajeros en general y de los fruteros, entre otros. Aunque también hay que decir que en 1969 se le eliminó del santoral, aunque se mantiene el culto por cuestiones históricas. Se le representa como gigante con el niño Jesús en brazos.

San Ciríaco, que el celebra el 8 de agosto. Se le invoca contra las enfermedades de los ojos, contra las posesiones del demonio y contra las tentaciones en el lecho de muerte. Su atributo es el hábito de diácono.

San Denis (9 de octubre), invocado contra las posesiones demoníacas y los males de la cabeza. Se le representa con la cabeza cortada entre las manos, porque se supone que, tras decapitarlo en París, anduvo varios kilómetros con la cabeza bajo el brazo hasta que se la dió a una mujer piadosa y se desplomó.

San Erasmo, celebrado el 2 de junio, también conocido como San Elmo, o San Telmo en España, al que se le invoca contra las enfermedades intestinales y dolores de estómago. Es el patrón de los marinos, que solicitan su protección durante las tormentas. Las descargas eléctricas en los mástiles de los navíos fueron consideradas como un signo de su protección y, por ello, fueron llamadas "Fuegos de San Elmo". Se le representa con las tripas enrolladas en un cabestrante.

San Eustaquio (20 de septiembre), invocado para proteger del fuego eterno, los incendios y contra las disputas familiares. Es el patrón de los cazadores y se le representa con un ciervo.

San Jorge, que se celebra el 23 de abril, al que se le invoca para la curación del herpes, de los animales domésticos, de la sífilis, contra las picaduras de serpientes venenosas y las enfermedades de la piel. Es el patrón de los caballeros, boy-scouts, soldados, agricultores, gentes del circo y montañeros, entre otros. Se le representa matando a un dragón. Y también se le quitó en 1969 de santoral, aunque también se le mantiene el culto por razones históricas.

San Gil, celebrado el 1 de septiembre. Se le invoca para una buena confesión, contra la peste, la esterilidad, terrores nocturnos y contra la locura. Se le representa con una cierva, a la que salvó de una cacería, o con una cruz.

Santa Margarita (20 de julio). Se le invoca en los partos, en los embarazos y contra los males de riñones. Se le representa con un dragón encadenado.

San Pantaleón (27 de julio). Es invocado para curar los dolores de cabeza, la tuberculosis y es patrón de médicos, de matronas y de nodrizas. En el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid, se tiene una ampolla, supuestamente, con sangre seca de este santo. La víspera de su celebración, la sangre se licúa, al parecer, sin intervención humana. Se le representa con un escalpelo y una pequeña cruz, o al pie de un olivo, que milagrosamente floreció al contacto con su sangre. También puede aparecer con las manos clavadas.

San Guy o San Vito (15 de junio). Invocado contra la epilepsia (y las enfermedades que producen movimientos involuntarios), contra las mordeduras de los animales y para una buena confesión. Es representado con una palma o una cruz.

Estos santos intercesores o auxiliadores tienen una basílica conjunta, llamada Basílica de Vierzehnheiligen (Basílica de los Catorce Santos), cercana al pueblo alemán de Bad Staffelstein. Su culto se generalizó durante las épocas de la peste negra en Europa. Son, sobre todo, santos de los primeros tiempos del cristianismo, con lo que la mayoría de historias pertenecen a leyendas y manipulaciones. Incluso, como se apunta en varias de las hagiografías, se duda de la existencia de la persona. Su culto también existe en el cristianismo ortodoxo.

Y ahora, podríamos hacer un concurso: "¿Quién es quién?", que consiste en poner nombre a cada santo que aparece en la foto. Yo lo he intentado, pero sólo consigo 8 ó 9. Si alguien se anima, tendrá, como mínimo, nuestra admiración.

Otro día podríamos hablar sobre las similitudes entre el culto a los santos y a toda la "marabunta" (discúlpadme la expresión) de dioses griegos, romanos, egipcios...



Además de la Wikipedia española, he utilizado el artículo de Les Saints Auxiliaires de la Wikipedia francesa.


lunes, 3 de diciembre de 2007

-¡Sooooooor!

En mi tierna infancia, cursé mis estudios primarios (E. G. B.) en un colegio de monjas. Y siempre llamábamos a las monjas "Sor": Sor María, Sor Soledad...

Recreación de una clase cualquiera:

ALUMNA (Con voz de pito pre-adolescente de ésas que se te clavan en el cerebelo.): -¡Sooooooor! ¿Por qué nos dice que el hombre viene del mono según la Teoría de la Evolución de Darwin y Sor Socorro siempre nos ha explicado en "Reli" que Dios creó al hombre y a la mujer?

SOR: -¡No me llames "sor"! ¡Somos "hermanas"!

ALUMNA: -¿Entonces le tenemos que llamar "Hermana María"?

SOR: -Sí.

Ni que decir tiene que nunca lo hicimos, porque siempre nos sonó raro. Y ni que decir tiene que la pregunta es real y que fue convenientemente contestada.

Bien, y preguntonas como éramos, de vez en cuando, nos enteramos de que no eran "monjas" sino "religiosas". ¿Y por qué? Y la contestación fue que porque ellas renovaban votos. Es decir, las monjas son monjas de por vida (se las suele llamar "madre") y las religiosas lo son por un determinado tiempo, en el caso de mis "sores", lo eran por 1 año.

E, investigando, investigando, aquí tengo la explicación:

La Vida Consagrada requiere profesar los tres consejos evangélicos obligatorios de castidad, pobreza y obediencia. Las personas que llevan una Vida Consagrada pueden estar en Institutos seculares o Institutos religiosos. Los integrantes de los Institutos seculares (dentro del siglo, en la sociedad) viven y actúan dentro de su ambiente social. Aquí se incluirían los curas, que dependen jerárquicamente en última instancia del Papa o Patriarca, según sea el caso. Los miembros de los Institutos religiosos pueden pertenecer a una Órden religiosa o a una Congregación religiosa, bajo las normas, reglas o estatutos de un fundador (en este caso, se llamarían regulares, porque están bajo el mantado de una regla y están "fuera del siglo", apartados de la sociedad). En la Órden religiosa, se emiten votos solemnes, que son perpetuos e irrevocables. En la Congregación religiosa, se emiten votos simples, que se renuevan cada cierto tiempo, según lo estipulado en la constitución por la que se rijan.

En realidad, las monjas (también llamadas madres) profesan los votos solemnes, perpetuos. En el caso de los hombres, serían los monjes, frailes... que también se les puede llamar padres. Llevan una vida más contemplativa, aunque no en todos los casos.

Las religiosas y religiosos (también llamados hermanas y hermanos), en teoría podrían volver al estado laico si no renuevan votos. En la práctica, los religiosos suelen profesar también de por vida. Su vida es más activa que contemplativa, siendo misioneros, educadores y cuidadores de enfermos y ancianos.

Para ilustrar este post, he elegido esta foto:Hay algo que marca en la infancia cuando vas a un colegio de monjas y es que nunca piensas que bajo la cofia y el hábito puede haber sentido del humor. Pero lo tienen, no todas, pero algunas sí. Que la foto sirva de muestra.



Fuentes: Me he acordado de esta historia por el final que le puse al post anterior. Para el artículo, cómo no, la Wikipedia. Aquí os dejo otros artículos donde podéis ampliar información: en la web Catholic.net, donde hablan De los institutos de vida consagrada y De los institutos seculares. En la web Marianistas.org hablan sobre Congregaciones religiosas de votos simples del siglo XVII al XIX. En el libro Diccionario de las religiones comparadas de S. G. F. Brandon, una reseña sobre la diferencia histórica de los tipos de votos.

Por cierto, "sor" deriva de soeur, 'hermana' en francés.


miércoles, 21 de noviembre de 2007

Gigante con pies de barro

Siglo XVI. Barrio judío de Praga.

El rabino Loew pensaba en alguien para que le ayudara en la sinagoga y que defendiera a los habitantes del gueto de los ataques antisemitas que sufrían.

El rabino era un gran erudito. Conocía, por supuesto, perfectamente el Talmud y la Cábala, era matemático y astrónomo. Estaba tan cercano a Dios que adquirió algo de su sabiduría y poder. Y dicen que también era un gran mago, que, una vez, a petición del emperador Rodolfo II, hizo aparecer a Abraham, a Isaac y a Jacob y sus hijos, asombrando y atemorizando a los presentes.

Ante su problema de encontrar a un ayudante, optó por utilizar su magia. Hizo un gran muñeco con barro de la orilla del río Moldava. Realizó los rituales necesarios y pronunció los conjuros acertados. La criatura , el Golem, empezó a vivir. Tenía en su frente grabada la palabra Emet 'verdad', que animaba su cuerpo. Los días de Shabat, el rabino borraba la primera letra de la palabra de la frente del Golem, quedando met 'muerte', lo que lo paralizaba y volvía a ser lo que era, un enorme muñeco de barro.

El Golem no necesitaba comer, beber o descansar. Realizaba las tareas más fatigosas sin acusar en ningún momento cansancio. Pero no era inteligente y había que tener cuidado al darle las órdenes, porque las interpretaba literalmente. La esposa del rabino le mandó que fuera al río a sacar agua. No concretó que llenara unos cubos y se los trajera, porque el Golem sacó y sacó agua hasta que inundó la ciudad. No en vano, la palabra Golem viene de gelem 'materia en bruto' en hebreo antiguo. Actualmente, Golem alude a una persona sin cerebro o fácilmente manipulable.

Tal vez fue culpa del rabino, que se olvidó un Shabat de borrar la E de la frente de la criatura, o tal vez el Golem, fuerte y sin cerebro, se descontroló tanto que empezó a matar personas y a atemorizar a los habitantes de Praga. Lo cierto es que los habitantes del barrio pidieron al rabino Loew que destruyera al Golem y el rabino se mostró de acuerdo. Borró la letra y la criatura, ya inanimada, fue llevada al desván de la sinagoga, donde, se dice, acabó transformándose en polvo.

Reproducción del Golem de Praga. Imagen de Wikimedia Commons.Reproducción del Golem de Praga. Imagen de Wikimedia Commons.



Fuentes: Leí algo de la leyenda del Golem en una novela, pero ni me acuerdo cuál era, hace ya muchos años. Para este post, he utilizado la Wikipedia y un artículo sobre el rabino Loew de la página "Radio Praga". He de decir que se describen varias formas de animar a un Golem. Además de la palabra Emet en la frente, también podía ser poner una tablilla de arcilla o trocito de pergamino (shem) bajo su lengua con una inscripción mágica que contenía el nombre de Yaveh. Podía ser creado por personas cercanas a Dios y siempre es una criatura carente de alma, sólo un reflejo simple y tosco de la creación de Adán.

También he oído la expresión "gigante con pies de barro" para referirse a algo que ha crecido mucho pero que su base es débil o que tiene un secreto que lo hace muy vulnerable.

El Golem puede asociarse a Frankenstein y a los robots y autómatas. Es una criatura con mucha literatura, cine y televisión. De hecho, sale en un capítulo de Los Simpsons y en Expediente X (véase final del artículo de la Wikipedia). Jorge Luis Borges hizo un poema titulado "El Golem", donde habla de la criatura y de los sentimientos de su creador. El director, guionista y actor Paul Weneger hizo tres películas sobre este mito: "Der Golem" (El Golem) en 1915, "Der Golem und die Tänzerin" (El Golem y la bailarina) en 1917 y "Der Golem, wie er in die Welt kam" (El Golem, cómo vino al mundo) en 1920.


miércoles, 14 de noviembre de 2007

Que tu corazón sea más ligero que una pluma

No sé cuánto tiempo llevo vagando en este oscuro lugar. Me parecen días, pero aquí siempre es de noche. No se oyen nada más que nuestras pisadas en la roca dura. Camino tras Anubis, el Señor de la Ciudad de los Muertos, con sus ojos que refulgen en la oscuridad. Sólo los he visto un momento, pero me han helado la sangre. ¡Qué tontería acabo de pensar! ¡No tengo sangre!

Lo que sí tengo es miedo. Mi guía no se vuelve ni una sola vez, porque sabe que le sigo, no teme que me escape. Aquí, a mí solo me esperaría la muerte (otra vez), con monstruos malignos que acechan en la oscuridad que huya, para devorarme. Los oigo cuando pasamos al lado de otra galería. Respiran con fuerza, para que no me olvide de ellos. Se esconden en la oscuridad, no se atreven a mostrarse ante nosotros, ante Anubis, que gruñe y les hace esconderse un poco más, tan sólo un paso hacia atrás, esperando a que, horrorizado, corra yo como un loco, dejando la seguridad que me ofrece mi guía.

Andamos y andamos, al encuentro de mi último juicio.

Al fondo hay luz. Anubis se detiene de pronto y me hace ademán de que pase por delante de él. Ahora puedo ver bien su cabeza de chacal, negra como esta eterna noche, vigilándome con fiereza. Me he quedado clavado al suelo, no puedo avanzar, estoy hipnotizado por esa mirada atroz. Abre la boca, ¡el hocico con esos inmensos colmillos! y gruñe. Ahora sí, me muevo.


Estoy en un lugar donde la galería se ensancha. Hay antorchas que iluminan el entorno, pero no el techo que se pierde en las alturas. Hace frío. Estoy en el Duat. He llegado.

Voy al centro de la estancia, donde hay varias figuras que se dibujan a la luz del fuego de las antorchas. Siento como Anubis camina detrás de mí. Las figuras llevan cetros y coronas y rodean una inmensa balanza. No quiero apartar mis ojos de ella, porque sé quienes la rodean, y me dan pavor. Siempre pensé que tendría curiosidad por ver cara a cara a aquellos que veneramos. Pero no quiero ver a Osiris, el primer resurrecto, el que preside el tribunal que ha de juzgarme. Pero llego al lado de la balanza y me mira. Sus ojos oscuros parecen no tener pupila, todo el ojo parece negro. Y su piel... su piel descompuesta, agrietada, verdosa, repulsiva.


De repente, las manos de Anubis que se dirigen hacia mí, ¡mete las manos en mi cuerpo y las saca con mi Ib, con mi corazón! No siendo dolor, no sale sangre, no veo marca alguna en mi pecho. Anubis posa mi Ib en un platillo de la balanza. Hecho esto, todo el mundo mira ahora hacia arriba. De la oscuridad del techo, está bajando una Pluma grande. Es el símbolo de Maat, la diosa de la Verdad, de la Justicia y de la Armonía cósmica. La Pluma se posa en el otro platillo suavemente.


Ahora, el jurado empieza a preguntarme sobre mi vida, mis actos, lo bueno y lo malo que he podido hacer. A cada contestación, sólo puedo decir la Verdad. Si mintiera, no sé qué podría suceder, no me atrevo. En un rincón, está Horus, el escriba de los dioses, anotando cada palabra que se pronuncia. Si titubeo, levanta primero la mano, dejándola suspendida a mitad de escritura. Luego, levanta su cabeza, despacio, y noto como escudriña mis ojos con sus ojos de ibis, buscando algún atisbo de falsedad.


“No he cometido iniquidad respecto de los hombres; no he matado a ninguno de mis parientes; no he mentido en lugar de decir la verdad; no tengo conciencia de ninguna traición; no he hecho mal alguno; a nadie he causado sufrimiento: no he sustraído las ofrendas a los dioses...”

La balanza se va equilibrando. Mi Ib empieza a ser ligero y la Pluma de Maat pesada. Sé que tengo un Ib bueno, siempre intenté ayudar a mis vecinos, a mis parientes, a desconocidos. He sido un buen esposo y padre, aunque nunca se puede tener la certeza absoluta. ¿Dañé sin querer a alguien? ¿Cómo saberlo?


Ya no oigo preguntas, el interrogatorio ha concluido. Los jueces han tapado con sus cuerpos la balanza y no sé si mi Ib era más ligero que la pluma, no me ha dado tiempo a fijarme. ¿Cuál será el veredicto de estos dioses? A algunos los conozco, los he venerado y adorado, les he hecho ofrendas y les he solicitado cosas. Pero sus estatuas son más amables que la verdadera apariencia. A la mayoría de los jueces no los conozco; son dioses ancestrales que hace siglos que olvidamos, tienen rostros feroces y salvajes.

No me salvaré. Mi nombre no será perpetuado y desapareceré para la eternidad. Moriré, de nuevo, en las fauces de Ammit, el devorador de los muertos, nacido con cabeza de cocodrilo, cuerpo y brazos de león y piernas de hipopótamo, la bestia del Inframundo.


Los 42 dioses-jueces han terminado. El veredicto está decidido. Me miran con ojos sin expresión, haciendo más larga la espera, haciendo más pesado el silencio. ¿Es que no me van a decir nada?

Van pasando uno a uno a mi lado y se van por la galería por la que he llegado. Me rozan con sus túnicas, me miran, ¡pero no me hablan! ¿¡Cuál es el veredicto!? Voy a volverme loco. No veo bien la balanza. ¡Ahora! ¡Ahora la veo! ¡Está en equilibrio! ¡No, no lo está! Mi corazón es... ¡más ligero que la Pluma! ¡Viviré para la eternidad!

Ahora, podré reunirme con mi momia y mi nombre será recordado, no desapareceré, no seré devorado. Me noto ligero. Anubis me está mirando y hace un gesto con la mano...

... ¿Dónde estoy? ¡Ah, sí! Estoy en mi cámara funeraria. Aquí están las vasijas con agua y alimentos. Al fondo, tal como yo los coloqué, deben estar mis juguetes de niño. También veo mis estatuas, dos perfectas estatuas, para cobijar mi Ba si mi momia se corrompe y no puedo alojarme en él. Aquí, al lado, está la momia de mi gato, para que me haga compañía. Tengo alimentos, tengo mis juguetes, tengo la tranquilidad de saberme un hombre con justa voz. Y aquí estaré... para la eternidad.





Fuentes: Buscando información para la diosa Maat (la Justicia y el Equilibrio del que dependía la supervivencia de Egipto, porque según el comportamiento del faraón, la diosa hacía que la crecida del Nilo fuera adecuada o no), se me ocurrió hacer una recreación del "Juicio de Osiris". Y ha salido esto. Ruego me perdonéis, que la "literatura" no es lo mío.

La información, de la Wikipedia, al igual que las fotos. La estatua de Osiris está en el Museo del Cairo. La fotografía del Juicio, con Anubis en un primer plano, es del Papiro de Ani, la versión más conocida y amplia que existe de "El Libro de los Muertos", que está en el Museo Británico. La imagen de Ammit es de un papiro que se encuentra en el Instituto Oriental de Chicago. La primera momia es una momia egipcia que está en el Museo del Louvre en París, y la segunda, también egipcia, se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles. Son todas de Wikimedia Commons.



lunes, 5 de noviembre de 2007

Las Cruzadas. La secuela.

Y, tras la "breve introducción" del lunes pasado (Las Cruzadas. La precuela), vamos a lo que quería contar.

Al terminar la Cuarta Cruzada (1204), el ánimo de conquista decayó, a pesar de reyes y Papas. El pensamiento común era que se habían perdido los Santos Lugares debido a la falta de inocencia de los Cruzados, que habían pecado todo lo que habían podido y más. Y que sólo los puros de corazón podrían volver a conseguirlos.

Y, en 1212, se dice que un niño de 12 años había sido visitado por Jesucristo, que le dijo que iniciara una nueva Cruzada para conquistar pacíficamente Tierra Santa. También se dice que consiguió hacerse oír y organizar un ejército de miles de niños y jóvenes (se dice que 30.000) que, recorriendo Francia, llegaron a la costa del Mediterráneo, donde las aguas se abrirían hasta Jerusalén. Pero como no ocurrió, se hicieron a la mar en barcos. Y, según la versión, contaban que los capitanes los engañaron, apresaron y vendieron como esclavos en Egipto o en Túnez, y nunca más se supo de ellos. O que los barcos naufragaron y que todos murieron, y nunca más se supo de ellos. O que ni siquiera llegaron a la costa, muriendo antes de hambre y cansancio, y nunca más se supo de ellos.

La croisade des enfants, de Gustave Doré. Imagen de Wikimedia Commons.

"La Cruzada de los Niños" de Gustave Doré. Imagen de Wikimedia Commons.

Éste era un cuento popular durante la Edad Media.

La realidad es que en 1212, hubo dos movimientos populares que reivindicaban la conquista de Tierra Santa de forma pacífica. Nicholas, un muchacho de entre 12 y 14 años, pastor de Colonia, en Alemania, reunió unos 30.000 hombres en su camino de Colonia a Génova. Todos eran pobres con la esperanza de ver milagros y de conseguir un destino mejor. En el camino, la comida no llegaba para todos, devastaban los campos a su paso, ninguna villa les dejaba entrar y morían de hambre y de enfermedad. El paso de los Alpes fue muy duro y allí se diezmaron considerablemente. Sólo 7.000 llegarían al destino, Génova. Allí se supone que las aguas se abrirían, cosa que no sucedió. La gran mayoría se fue, de vuelta a sus casas o a probar fortuna (para no repetir el paso de los Alpes), otros se dice que fueron a Roma y algunos llegaron a Marsella, Nicholas incluido. La leyenda dice que Nicholas llegó a Tierra Santa, combatió en la Quinta Cruzada, se hizo rico y volvió a Colonia. Si esto hubiera sido cierto, hubiera arrastrado a casi 30.000 personas a una muerte segura a través de las montañas para conseguir fortuna y gloria. Pero la Quinta Cruzada fue un desastre y no hay ninguna noticia que avale la vuelta de Nicholas a su ciudad.

En Francia fue un chico pastor llamado Stephen de Cloyes, que decía portar una carta de Jesús al rey. Le siguió una gran multitud de 30.000 personas para ver a Felipe II de Francia. Se dice que en Saint-Denis, en las afueras de París, hizo milagros. Fueron enviados de vuelta a casa por las autoridades y nunca mencionaron la idea de ir a Jerusalén.

También existe la historia de Étienne de Cloyes, un chico pastor, pobre y religioso, que empezó a predicar la Cruzada. Se le unieron muchos grupos de gentes del norte de Francia, llegaron a París, donde Étienne consideró que, en su condición de profeta, el rey le tenía que conceder audiencia. Pero el rey no bendijo la "cruzada" y les mandó a casa. Étienne se puso al frente de todos los que habían acudido a la llamada, viajando a Marsella con 30.000 personas, donde se abrirían las aguas para llevarles directamente a Jerusalén. Como las aguas no se abrieron, mercaderes marselleses convencieron a Étienne para llevarlos en barcos. 7.000 de ellos embarcaron en 7 navíos. En su travesía, encontraron una tormenta que hace zozobrar y hundirse dos de los barcos frente a la isla de San Pedro, donde se erige una pequeña capilla posteriormente en su honor. El resto de los "viajeros" son vendidos como esclavos en las ciudades de Bugía (en Argelia) y en Alejandría. Se dice que 400 de ellos fueron vendidos a un sultán que les trató bien y les dejó practicar su religión. Muchos de los restantes perecieron al no querer abandonar el cristianismo.

De los pocos documentos de la época que hay sobre el tema, existe actualmente la seguridad que hubo una mala traducción, que fue perpetuada en los siguientes escritos que se basaron en los primeros. La palabra puer fue traducida como 'niño', aunque en aquella época también aludía a los 'pobres', 'hijos de Dios'. En 1200, las penurias económicas hicieron que muchos campesinos del norte de Francia y de Alemania malvendieran o abandonaran sus tierras y se les llamaba pueri 'niños, chicos' de forma condescendiente. En los escritos considerados fiables sobre estos hechos, siempre se alude de forma clara a su pobreza, pero nunca se destaca la edad. Por esto, se considera que la denominada "Cruzada de los Niños" no fue ni una (hay al menos "evidencia" de dos movimientos), ni fueron niños, sino jóvenes y adultos pobres que confiaron su suerte a dos muchachos que se creían tocados por la gracia de Dios y que, en el mejor de los casos, volvieron a su pueblo con tanta o más hambre con la que se fueron. En el peor de los casos, el destino fue la muerte o la esclavitud.

En esta línea, existe también la conocida como "Cruzada de los Pastores", con muchos puntos en común con la "Cruzada de los Niños".

Tras el apresamiento del rey Luis IX, San Luis, se alzan las voces de cómo Dios puede permitir que un rey tan santo pueda sufrir tales reveses. La respuesta viene de los predicadores populares, en particular de un cierto Job, Jacob o Jaques, monje húngaro, de la orden de Císter. Este monje carismático, llamado "Señor de Hungría", pretendía haber recibido de la Virgen María una carta donde afirmaba que los poderosos, los ricos y los orgullosos no podrían retomar jamás Jerusalén, y que solamente los pobres, los humildes y los pastores lo conseguirían con él de guía. El orgullo de los caballeros, decía la carta, ha desagradado a Dios.

Al principio son atendidos en París, pero rápidamente se descontrolan, surgiendo problemas por donde pasaban, con pillajes en todas las ciudades. Son reprimidos por las fuerzas reales y los que escapan se reunen en Marsella, donde supuestamente embarcan hacia Acre, donde estaba San Luis tras ser liberado de su cautiverio, pagando la cantidad de 400.000 besantes de oro.



La Wikipedia, enlazada en el texto, tanto española como francesa. He encontrado también un relato un poco espeluznante de "La Cruzada de los Niños", de un autor alemán llamado Gustav Schenk. También he utilizado el artículo de "Croisade des enfants" de la Wikipédia francesa.


miércoles, 31 de octubre de 2007

Noche de Bruja


Fuentes: De la Wikipedia, Halloween, Fiesta de San Martín, Samain, Día de Todos los Santos. Las fotos de las calabazas son de Wikimedia Commons, y la foto de la vampiresa-brujita es de esta página, que no he podido evitar robarla. Espero que su autor, Bernardo, me perdone, pero es que es preciosa.


lunes, 29 de octubre de 2007

Las Cruzadas. La precuela.

Existe una historia llamativa que se supone que ocurrió durante las Cruzadas. Primero, un poco de historia.

Las Cruzadas fueron campañas militares para conquistar los Santos Lugares de manos de los sarracenos y turcos. Pretendidamente, eran campañas santas, amparadas siempre por el Papado, pero también eran un gran negocio para controlar el comercio del Mediterráneo y todo el mundo pretendía sacar tajada. También el Papa de turno pretendía conseguir el poder de la Iglesia Ortodoxa de Oriente y alianzas en tiempos revueltos, cuando aún se discutía el poder papal.

Las Cruzadas "oficiales" y que se consideran intentos "serios" fueron cuatro. A saber:

Primera Cruzada (1096-1099), constó de dos empresas diferentes. El Papa Urbano II predicó por ella y, al grito de "¡Dios lo quiere!", partieron a Tierra Santa los integrantes de la primera expedición, la Cruzada de los Pobres, compuesta de campesinos, artesanos y siervos pobres que respondieron a la llamada. Era un grupo desorganizado que fue aniquilando todo lo que encontraba a su paso, y que fue aniquilado en Nicea.

La segunda expedición fue la denominada Cruzada de los Príncipes, compuesta por segundones de las casas nobles, que conquistaron Jerusalén (con una matanza que no respetó edad, sexo o condición) y, de paso, que se fueron autoproclamando reyes, condes y señores de los territorios conquistados: Principado de Antioquía (que conquistaron tras un asedio de 7 meses), Condado de Trípoli, Condado de Edesa, Reino de Jerusalén.

La masacre de Antioquía. Gustave Doré. Imagen de Wikimedia Commons.

"La masacre de Antioquía" de Gustave Doré. Imagen de Wikimedia Commons.

Segunda Cruzada (1147-1149), motivada por la conquista por parte de los turcos del condado de Edesa, territorio al norte de Jerusalén conseguido en la Primera Cruzada y una de las plazas fuertes en el camino a Tierra Santa. En esta Cruzada fue la primera donde participaron los reyes europeos. Y donde todos estaban enfadados con todos, los franceses, los alemanes y los bizantinos. Y parece que no se lo montaron muy bien, porque desestabilizaron la zona, que estaba en un precario equilibro, gracias a alianzas del rey cristiano de Jerusalén y los territorios adyacentes sarracenos. Como consecuencia de esta Cruzada, en 1187 se perdió Jerusalén y los territorios cruzados del norte, menos las capitales, provocando la...

Tercera Cruzada (1189 - 1192). Gregorio VIII proclamó que la pérdida de Jerusalén era un castigo divino por los pecados de los cristianos. El primero en hacer el petate, convocar gente e irse para allá fue el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico I Barbarroja, a la sazón un anciano, que murió al caerse de su caballo y ahogarse bajo el peso de su armadura, mientras atravesaban un río.

"Muerte de Federico I" de Gustave Doré. Imagen de Wikimedia Commons. Y es que se supone que muchos del ejército se suicidaron al morir el emperador.

El segundo que se animó fue el famoso Ricardo I Corazón de León. Y es que esta Cruzada también fue muy amena. Los reales participantes, Ricardo I Corazón de León, Felipe II Augusto de Francia y Leopoldo V (que dirigía lo que quedaba del ejército de Barbarroja), tuvieron continuas disputas por quién se quedaba con las tierras conquistadas y por quién sería el rey de Jerusalén, Guido de Lusignan (que ya lo había sido hasta que Saladino lo apresó) o Conrado de Montferrato, que había tomado el mando de Tiro y era primo del rey francés.

Concluyendo, que entre todos se miraban por encima del hombro y, al final, Ricardo venció por el mínimo a Saladino, y acordaron, en septiembre de 1192, que Jerusalén seguiría siendo musulmana pero con el paso abierto a los peregrinos cristianos. Poco les aprovechó a los contendientes. Saladino murió en marzo del año siguiente y Ricardo fue apresado a su paso por Austria, por su compañero de Cruzada, Leopoldo V, que le sentó mal que, en la ciudad de Acre, Ricardo tirara su estandarte al foso, obviando así la reclamación del alemán sobre la ciudad, y quedándosela él, Ricardo. Además, Leopoldo le acusó del asesinato de su primo Conrado. Tras esta pírrica victoria, se empezó a gestar la...

Cuarta Cruzada (1202-1204). Al nuevo Papa, Inocencio III, le quitaba el sueño que Jerusalén estuviera en manos de los sarracenos y empezó a predicar la Cruzada. Los alemanes miraban con hostilidad al Imperio de Bizancio, porque querían que les hubieran dado los territorios de los Balcanes y, además, que les hubieran pagado de los daños sufridos por la expedición de Barbarroja. Y tampoco es que los alemanes le tuvieran mucha simpatía al nuevo Papa. Los franceses e ingleses, por su parte, estaban entrambos en guerra. Al final, los franceses se animaron, algunos caballeros alemanes y nobles del norte de Italia.

Pero en esta Cruzada, todo el mundo quiso sacar tajada. El objetivo primero era conquistar Egipto y por tierra no podían llegar allí. Acordaron con la ciudad de Venecia el transporte pero, una vez allí, no tenían dinero para pagar, con lo que Venecia dijo que sin dinero no hay viaje. Al final, los venecianos, viendo la oportunidad de contar gratis con un ejército, les propusieron a los Cruzados aplazar el pago si les hacían el "pequeño favor" de reconquistarles la ciudad de Zara, que les había sido arrebatada por los húngaros. Allá que fueron los Cruzados, y el Papa les excomulgó (porque no eran Cruzados para solucionarle problemas a nadie, excepto a él, claro), pero luego les perdonó.

Tomada Zara, les llegó un mensaje de que Alejo, el aspirante al trono de Constantinopla, les pagaba la deuda del viaje si le hacían el "pequeño favor" de ayudarle a ser el rey constantinoplo. Allá que fueron los Cruzados. Pero en Constantinopla se lió la cosa, porque el rey Alejo III (tío del Alejo que prometió el dinero a los Cruzados) había usurpado el trono a su hermano Isaac II, al que había encarcelado. Alejo III se largó cuando vio que la cosa se ponía fea con los Cruzados, se liberó a Isaac II de prisión y se encontraron con dos, padre e hijo, que reclamaban la corona del Imperio. Fueron coronados los dos. Y, entretanto, Alejo IV-hijo-coemperador que no pagaba a los Cruzados, porque no había ni una triste moneda, elevó impuestos, lo que hizo que el pueblo estuviera descontento. Mientras, los Cruzados que le reclaman el pago, Alejo IV que dice que no puede pagar y revuelta popular que entroniza al yerno de Alejo IV, Alejo V. Y a Alejo IV-hijo-excoemperador lo estrangulan en una mazmorra e Isaac II-padre-excoemperador muere en prisión. Y los Cruzados, entre disputa y disputa sobre quién de ellos será el rey de Constantinopla, conquistan la ciudad con la excusa de poner un emperador latino (es decir, cristiano-católico, no cristiano-ortodoxo). Y el emperador Alejo V (yerno del moroso), y todo aquél que podría ser coronado emperador, huyen como alma que lleva el diablo.

Grande fue la matanza que hicieron los Cruzados, hombres de Dios, que asesinaron y violaron todo lo que quisieron, y que expoliaron y destrozaron cualquier iglesia y monasterio, incluida la Iglesia de Santa Sofía.

Y la consecuencia de esta Cruzada fue el fin del Imperio Bizantino.

Entrada de los Cruzados en Constantinopla. Gustave Doré. Imagen de Wikimedia Commons

"Entrada de los Cruzados en Constantinopla" de Gustave Doré. Imagen de Wikimedia Commons.

Posteriormente, hubo hasta otras 4 cruzadas, más pequeñas que consiguieron resultados dispares:

La Quinta Cruzada volvió a Egipto y lograron conquistar Damietta, en el delta del Nilo. Mientras que decidían quién gobernaba la ciudad, pasó mucho tiempo, lo que hizo que se prepararan las ciudades musulmanas de alrededor con la suficiente antelación. Dos años después, se pusieron en camino a El Cairo, donde fueron derrotados y tuvieron que abandonar incluso Damietta.

La Sexta Cruzada fue una obligación que el Papa le impuso a emperador Federico II Hohenstaufen como penitencia. Federico aceptó, pero tuvo que volverse a causa de una epidemia, con lo que el Papa le excomulgó por esto, aunque la razón era que Federico llevaba años afianzando sus territorios italianos a expensas del Papado. Al final, sin permiso papal y excomulgado, se fue a Tierra Santa, consiguiendo con acuerdos diplomáticos la ciudad de Jerusalén, de la que se proclamó rey, Belén y Nazaret. El Papa le afeó lo conseguido, primero, proclamando que lo que había hecho no era guerra santa por seguir excomulgado; segundo, liberando a los Cruzados del voto de obediencia al emperador y tercero, intentando birlarle Sicilia, de la que Federico era rey, mientras estaba en Jerusalén.

La Séptima Cruzada y la Octava Cruzada fueron hechas por el rey Luis IX de Francia (San Luis) sin el consentimiento papal, al igual que la Cruzada anterior. En la primera, volvieron a conquistar Damietta y, al ir a El Cairo, tuvieron que volverse por las inundaciones y fueron apresados él y todo su ejército. Y en la segunda, proclamada por él mismo, fue a Túnez, pero para defender los intereses comerciales de su hermano el rey de Nápoles, al que le estaban estorbando los mercaderes tunecinos. La peste acabó con Luis y con gran parte del ejército.

Y, tras esta "breve introducción", creo que me he emocionado y me he pasado de largo. Para no agobiar, el miércoles sigo. Releyendo el texto, me doy cuenta de que siempre me pasa lo mismo. Al principio, resumo telegráficamente y luego me voy metiendo en la historia y me extiendo más. La Primera Cruzada (la parte de los príncipes, claro) fue generosa en milagros, se supone que encontraron la Lanza de Longino y un montón de reliquias más. Se les apareció un profeta, creo que Elías. Vamos, que fue la madre de las Cruzadas. No os dejéis engañar por mi forma extraña de resumir. Esto de las Cruzadas daría para capítulos y capítulos, y casi ninguno glorioso.



Fuentes: La Wikipedia, enlazada en el texto.