lunes, 18 de febrero de 2008

Por amor sufrío ese escarnio

Pedro nació en una familia de la alta sociedad. Su padre se encargó de que tuviera una esmerada educación. Era un buen estudiante y rápidamente destacó. A los veinte años se trasladó a París, a la escuela más famosa y con mejor reputación, para continuar su aprendizaje. Obtuvo el título y se dedicó a la docencia. Tras enseñar en varios lugares de Francia, a los 35 años vuelve a recalar en París, donde llega a ser profesor en la escuela catedralicia de Notre Dame.

En esa época, se le confía la educación de una joven señorita, sobrina del canónigo de la catedral de París, de familia adinerada. El canónigo eligió a un intelectual famoso y su sobrina era muy bonita. Las consecuencias no se hicieron esperar.

Tuvieron una relación que llevaron en secreto, hasta que ella quedó embarazada. Pedro raptó y se llevó a la joven a casa de su hermana. El canónigo exigía matrimonio, que, al final, se llevó a cabo en secreto. El canónigo, para salvaguardar la honra de su sobrina, hizo público el matrimonio. Pedro se enfadó, porque el matrimonio perjudicaba su carrera universitaria, y mandó a la joven al convento de Argenteuil.

El canónigo se sintió engañado y consideró que Pedro había repudiado a su sobrina. Lleno de odio, maquinó su venganza, terrible venganza, contra el profesor.

Sobornó a un criado y, con unos cuantos servidores, accedieron al cuarto de Pedro mientras estaba durmiendo. ¿Qué creéis que sucedió?

Tal vez, el tío canónigo le arrancó la promesa de hacer volver a su sobrina del convento... pero no.

Tal vez le dieron una soberana paliza que le hizo estar semanas en cama... pero tampoco.

Tal vez le mató. Pues no.

Lo que sucedió fue un corte por lo sano. Le castraron. Y huyeron.

Les apresaron a todos y a los sirvientes, tras cegarles, se les aplicó la ley del Talión, y al canónigo se le expulsó de París y le requisaron todos sus bienes.

La joven tomó los hábitos en el convento. Era, para la época, una mujer con gran sabiduría y muy inteligente. Escribió largas cartas a Pedro, donde abundan las referencias a los libros que leía de los clásicos griegos y romanos y de las Escrituras.

¿Qué fue de Pedro? Se hizo monje y no dejó de enseñar. Fue un gran filósofo y teólogo, tal y como había sido antes de todo el episodio. Antes que Descartes, planteó la duda metódica: "Ante la duda, nos ponemos a investigar. E, investigando, encontramos la verdad".

En una época de transformaciones, donde la religión chocaba frontalmente con el conocimiento, fue polémico, discutidor, creador de escuelas que se llenaban de estudiantes, considerado el máximo maestro en lógica de su tiempo, y, un año antes de su muerte, fue acusado de hereje, obligado a quemar sus obras en una hoguera y condenado a abandonar la docencia.

Murió al año siguiente de la sentencia de la Iglesia. Aún tuvo que esperar a descansar con la sobrina del canónigo, que no murió hasta 22 años después. Les enterraron juntos. Siglos después, les hicieron un homenaje en el cementerio de Père-Lachaise de París, donde tienen un monumento.

Por supuesto, las obras de Pedro estuvieron en muchas de las ediciones del Índice de los Libros Prohibidos de la Iglesia, del que hablaba la semana pasada. Influyó en la evolución del racionalismo (doctrina que pone la razón como fuente de conocimiento verdadero de la realidad) y del escepticismo (doctrina que asegura que todo es tan relativo que sólo se pueden emitir opiniones).

Los protagonistas de esta historia son Pedro Abelardo (1079-1142) y Eloísa (1101-1164), una de las primeras historias de amor de las que se hizo leyenda.


Existe algo más de información en los artículos de Pierre Abélard y Héloïse de la Wikipédia francesa. También han llegado hasta nuestros días algunas de las cartas que Eloísa escribió a Abelardo. Abelardo compuso muchas canciones de amor a Eloísa, pero no se conserva ninguna.

Las fotos son de la Wikipedia. La primera es Eloísa en un grabado del siglo XIX, la segunda es de un cuadro de Edmund Blair Leighton titulado "Abelardo y su alumna Eloísa".


24 comentarios:

donde duende??? dijo...

Si es que al final siempre teneis la culpa¡¡¡¡el pobre universitario...y por causa de la mujer...ala a casarse¡¡¡¡y el pobrecito si n poder hacer botellona¡¡si es que cortais las alas a cualquiera¡¡¡alas y lo que no son tan alas¡¡¡jajajjaja...

Besitos no prohibidos¡¡¡

Norma dijo...

Precioso post, Bloggesa. Conviertes cualquier tema en una historia apasionante.

Y mientras leía, escuchaba a Amy Winehouse en el youtube

¿Hace falta que diga que adoro la red?

Ósculos!!!!! XDDDDD

El futuro bloguero dijo...

Ay la Iglesia, que poco amiga de dejar vivir a la gente libremente sus propias elecciones vitales.

vitales?
generales?
me estoy liando...

Mad Hatter dijo...

Pues no conocía esta tremenda historia, "Bloggesa". ¡Ay! El amor siempre complicando las cosas. Y qué difícil es predicar con el ejemplo cuando el amor está por medio. Hasta a los más racionales les sale su lado más irracional y visceral.
Eso del "racionalismo" y del "escepticismo" me ha llamado la atención. Hay una idea equivocada de que la Edad Media es una época oscura en la que no se pensaba y en la que todo venía impuesto por la religión y la fé.
Muy buena entrada, "Bloggesa".

Bloggesa dijo...

Duende, perdona bonito, ¿por causa de la mujer? Tal vez fuera por "meter cierta cosita" donde no debía. Ella, por cierto, no quería casarse. De hecho, creo que hay una obra de Abelardo donde cuenta cómo sedujo a la joven. Tampoco olvidemos que él tenía más de 35 años y ella 16 ó 17. Creo que la más perjudicada fue ella. Ten en cuenta que él podía tener una vida, ella estuvo en un convento el resto de sus días. Las mujeres, a lo largo de la historia, han tenido muy pocas oportunidades de elección. Besitos, gamberrote.

Norma, muchas gracias.
¿Qué pasa últimamente con la señorita Winehouse? (Bonito apellido, por cierto.) Parece que, a partir de los Grammys, está subiendo como la espuma. La verdad es que canta muy bien y es una chica mala. Buena combinación.
Ósculos también para vos, linda dama de sonrisa cautivadora...

Futuro Bloguero, que te contagias del ambiente "general". Y lo que nos queda... ¡Ánimo!

Bloggesa dijo...

Señor Mad Hatter, que andábamos tecleando a la vez. Es cierto eso de que pensamos de que en la Edad Media no se hizo casi nada. Sin embargo sí que hubo una evolución, tal vez poca, tal vez en determinados sitios, tal vez demasiado encorsetada por causa de la religión, pero no se puede evitar pensar y querer ver más allá. Creo que esa apreciación puede venir de la educación. Se pasaba demasiado rápido por la Edad Media, se le prestaba poca atención. ¿No crees? Un abrazo, guapo.

Igrein dijo...

Ains... si es que ya se sabe... no metas la... donde tengas la olla...

Pero ese hombre era bastante mayor que ella!!! Pobre chica... jejeje... solo es para tocarle lo innombrable a Duende...

Triste historia de amor...

Un besote!!!

donde duende??? dijo...

Claro, ahora la culpa solo para él¡¡¡no es justo¡¡¡porque no le cortaron a ella otra cosa???o se lo cosieron???no, es mas facil ir contra l hombre¡¡¡¡¡eso es injusto¡¡¡¡

Besitos inocentes¡¡¡

Antonio Miñán dijo...

Querida Chief:
de nuevo has elegido un tema apasionante y le das tu toque personal. Para empezar le llamas Pedro que suena muy familiar; yo siempre lo he conocido como San Abelardo, un franciscano heterodoxo, escéptico y torturador intelectual de San Bernardo, un dominico con muy malas pulgas que intentó en varias ocasiones que nuestro amigo fuera a la hoguera. Cuando estudié filosofía medieval en la facultad, allá en la bendita Granada, me causó un fuerte impacto la historia de algunos de estos autores a los que muchos no prestan atención debido a ese mito oscurantista sobre la edad media, los filósofos católicos y el papel de la Iglesia a la hora de sofrenar el avance de la ciencia; todos ellos radicalmente falsos. Sin duda uno de esos impactos fue la historia de Abelardo, un espíritu libre y enamorado, un músico-científico-poeta-filósofo-crítico-racionalista junto con otros cuyas vidas resultan de lo más interesante y nada más lejos de la imagen del santo, del beato y del mojigato: San Agustín de Hipona, San Francisco de Asís, San Anselmo de Canterbury, Saan Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino, Juan Damasceno, Guillermo de Ockham o Francisco Suárez.
En fin, gracias por recuperar la trágica pero hermosa historia de amor de Abelardo y Eloísa. Gracias, de verdad, gracias

Antonio Miñán

Bloggesa dijo...

Duende, espero de verdad que estés de bromilla y que no sea en serio lo que estás diciendo. No es más fácil ir contra nadie, ni uno ni otro. Pero lo estás mirando desde este contexto histórico y estás equivocado. No se pueden extrapolar nuestros comportamientos a la vida de hace 1000 años y pretender que sea justo o injusto según nuestra concepción actual de las cosas.
Recuerda que eso que apuntas pasa hoy en día a mujeres reales, a niñas reales, a adolescentes reales, sólo por el hecho de ser de sexo femenino. No fue justo lo que le pasó a Abelardo, pero no hubiera sido más justo en absoluto si le hubiera pasado a Eloísa. No existe equilibrio en la balanza de ninguna manera.
¡Ay, Duende! Sé que te gusta picarme y crear polémica, pero ya sabes que hay cierto tipo de temas que hay que tratar con delicadeza, no tan a la ligera, de verdad.

Igrein, sí, triste historia de amor. Al Duende ya le he reconvenido arriba. Un abrazo, guapa.

Bloggesa dijo...

Miñán, tío, me emociona que te dejes caer por aquí y que, de paso, me ilustres y nos ilustres. Empezar llamándolo Pedro era para hacer la historia más "reciente" y cercana. Leyendo la trayectoria de Abelardo y que fue preceptor de Eloísa tantísimos siglos atrás, despojándolo de fechas, parace una historia del siglo XVIII o XIX: estudios, universidad, educación, estudios para una muchacha. No lo asociamos a la Edad Media. Eso era lo que más me gustaba cuando lo estaba escribiendo y organizando mentalmente.
Me apunto los nombres, que seguro que tendrán buenas historias.
Un millón de gracias a ti. De verdad que es una bonita sorpresa haberte leído. Un beso.

zendal dijo...

Otro día más que me acuesto algo más culturizado. ;)

Ana dijo...

Bloggesa, esta historia de amor es un completo desastre. Ella al convento y él sin rabito xDD ¿Hay alguna historia de amor en la Historia conocida que tenga un final feliz? Solo es curiosidad.
Un abrazo

Tale dijo...

La película!. Hay que hacer la película! (o igual ya existe)

que encantadora historia, aunque a las primeras de cambio ya se ve que eso no puede acabar bien.

Lo que no he acabado de pillar es si están enterrados en Père-Lachaise, que es un lugar de París de visita obligada y donde casi nadie va. Es increible la cantidad de gente importante que se concentra allí (desde Jim Morrison, que debe ser la tumba más visitada al propio Balzac, Bizet, Signoret y montones más.

Lo curioso es esta página web con visita virtual del cementerio incluida:

http://www.pere-lachaise.com/perelachaise.php?lang=

y es que por Abelardo no me viene nada.

Des bissous pour toi

Chicho dijo...

No todas las historias de amor tienen final feliz....aun así me gusta la historia...

pd - El simulador del f18 en EEUU fué impresionate ya que giraba completamente de lado y le dabas una vuelta entera.....lo del aeropuerto? ya lo describí en el blog..

Bloggesa dijo...

Zendal, estupendo. Dentro de un rato, más.

Ana, claro que hay historias de amor con final feliz, pero tienen menos "prensa". Intentaré recordar alguna.

Tale, creo que es un monumento, que realmente no están allí, pero no lo sé seguro. Los he encontrado por Héloïse et Abelard, en la H. Por cierto, otra historia de Père-Lachaise, busca la tumba de Victor Noir, mira la foto y échale un ojo a este post.

Chicho, acabo de leer tu artículo de los aeropuertos. Es que como se oyen historias rocambolescas, me preguntaba si te había sucedido algo. Mejor que no haya pasado nada, por si acaso. Un beso.

susana dijo...

ains pues me ha parecido un post muy morrantico jajaja como dice el pollo tomatero y muy dulce...

Tale dijo...

Pues en efecto, vienen como Héloïse et Abelard y si te fijas se ven las tumbas.

Y las múltiples fotos de la historia de Victor Noir (ya te la había leído XDD) son buenísimas.

A que la página esa de la visita virtual es una caña!

Bloggesa dijo...

Susana, y un pelín triste, me parece a mí.
Besitos "morránticos", vamos, en tó los morros, guapa.

Tale, sí, he confirmado en la Wikipedia francesa que los restos están allí. La página de la visita virtual está estupenda. Y yo, cuando vaya a París, tengo apuntada la visita al cementerio. Se ve muy bonito e interesante. Ya tengo localizada la tumba de Victor Noir. XDDDDD

Cristian Ramos dijo...

Notable ! muy linda la historia y muy bien contada tambien .... si bien el hombre fué la victima , no parece que fuera así ( o sea , lo hacen casarse , le complican la carrera y despues lo castran .... ) uf , le salió cara la ... accion .
La mamá de mi hija tiene ese nombre , menos mal que yo no me llamo pedro , porque si no me casan , me embarran la carrera y con una motosierra , me despojarían de las joyas de la familia ... y pobre nunca he querido ser .
saludos

Bloggesa dijo...

Cristian, gracias. Yo pienso que los dos fueron víctimas. Él perdió sus... joyas, como tú les llamas, y ella perdió su vida entre las 4 paredes del convento donde la envió porque perjudicaba su carrera. No olvidemos que ella era 22 años más joven, es decir, una adolescente. Tal vez hubiera debido tener más cabeza Abelardo antes de sacar a pasear su "joya".

patrick dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
patrick dijo...

Hi!

Would you please give credit to me for using my photograph?

Bloggesa dijo...

Patrick, disculpa por haber utilizado la fotografía sin tu consentimiento.