miércoles, 11 de junio de 2008

La relatividad mitológica

Érase una vez una bruja malvada que no fue invitada a una boda. Como todas las brujas malvadas que no son invitadas a bodas, se presentó para liarla. Dejó una manzana envenenada. El veneno lo llevaba por fuera, no por dentro. En la manzana se podía leer "Para la más bella". Sabía la bruja lo que se hacía.

¡Oh, vanidad divina! Tres bellas empezaron a disputar el fruto, no por hambre, que nada faltaba, sino por la dichosa inscripción. El más poderoso invitado decidió que fuera un joven el que pusiera paz en la discusión.

Yo te daré sabiduría, habilidad en la batalla y la destreza de los grandes héroes. ¡Dame a mí la manzana! decía una.

Una manzana, un insignificante fruto... por el control de toda Asia y el poder político susurraba otra.

El amor de la mujer más bella sentenció la última, echando la red.

Y aquí se enredó. Una manzana para la más bella de la fiesta, a cambio de la más bella del mundo. La bruja malvada podía sonreir.

Pero la más bella estaba ya casada. El joven, cuando la vió, raptó a la bella, el marido se enfadó, las bellas desdeñadas que vieron la manera de vengarse... En conclusión, se armó la marimorena: la Guerra de Troya.

Dioses, semidioses, mortales... 10 años de lucha. Mil historias diferentes heroicas y rastreras, de ingenio y de maldad, relatadas en La Ilíada de Homero.

"Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquileo; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves —cumplíase la voluntad de Zeus— desde que se separaron disputando el Atrida, rey de hombres, y el divino Aquileo.
¿Cuál de los dioses promovió entre ellos la contienda para que pelearan? El hijo de Zeus y de Leto. Airado con el rey, suscitó en el ejército maligna peste y los hombres perecían por el ultraje que el Atrida infiriera al sacerdote Crises. Este, deseando redimir a su hija, habíase presentado en las veleras naves aqueas con un inmenso rescate y las ínfulas del flechador Apolo que pendían de áureo cetro, en la mano; y a todos los aqueos, y particularmente a los dos Atridas, caudillos de pueblos, así les suplicaba:
—¡Atridas y demás aqueos de hermosas grebas! Los dioses, que poseen olímpicos palacios, os permitan destruir la ciudad de Príamo y regresar felizmente a la patria. Poned en libertad a mi hija y recibid el rescate, venerando al hijo de Zeus, al flechador Apolo."

Inicio de La Ilíada, de Homero. Extraído de Wikisource.

La ciudad de Troya, arriba a la derecha.

Troya, escenario de una de las más importantes batallas mitológicas.

Troya fue descubierta en 1871 por Heinrich Schliemann, un millonario que se dedicó a la arqueología. La zona estuvo habitada desde el tercer milenio antes de Cristo. Las investigaciones han descubierto que existen 10 fases de ocupación a lo largo de su historia. Se estima que la guerra de Troya pudo ser un hecho probable, alrededor del 1200 a. C. (siglo arriba, siglo abajo), que correspondería con el asentamiento VI ó VII. Como la zona fue arrasada posteriormente por terremotos e invasiones, es extremadamente complicado datar exactamente la posible guerra.

Vista en planta de las diferentes ocupaciones de la ciudad. Imagen de Wikimdia Commons.


Vista lateral de la profundidad de las ocupaciones. Imagen de Wikimedia Commons.

El poema de Homero data del siglo VIII antes de Cristo. Desde que se descubrió la Troya real, se planea la pequeña duda: ¿realidad o ficción?

Hay investigadores que abogan por la irrealidad completa del poema homérico, aunque lo encuadrara en un lugar real.

Otros investigadores admiten que podían existir leyendas sobre una guerra sucedida hacía siglos y Homero las "recopiló".

Otros, que no fue una sóla guerra, sino una fusión de historias desde la Edad de Bronce de asedios y expediciones griegas.

Para liar el cuento algo más, incluso la misma existencia de Homero se debate desde el Imperio Romano. El emperador Adriano preguntó al Oráculo de Delfos, que le contestó que Homero fue real y que escribió la Odisea y la Ilíada. Homero, que en griego significa 'rehén', podría ser el nombre genérico de hijos de prisioneros de guerra que, al no ser enviados a combatir por dudar de su lealtad, se les encomendaba aprender las leyendas épicas locales para conservarlas, antes del invento de la escritura. Según los estudiosos, la Odisea y la Ilíada corresponden a una estructura oral, con frases y versos completos que se repiten. Al ser puestos por escrito, se respetó esa cadencia. También se duda que ambos escritos, Odisea e Ilíada, fueran puestos en palabras por la misma persona, se llamara como se llamara. Se aventura incluso, que la Odisea fue escrita por una mujer. A este debate sobre la existencia de Homero se le llama cuestión homérica.

Históricos o no, guerra y escritor, lo cierto es que dan para ríos de tinta. Utilicemos la imaginación un momento sólo... y creamos que aquello fue cierto:

En la boda de Peleo y Tetis se juntó todo el Olimpo, menos Eris, la Discordia, a la que no invitaron. Eris, muy enojada (tenía un genio de mil demonios), acudió a la boda y dejó una manzana de oro con la leyenda Kallisti, 'para la más hermosa'. Atenea, Hera y Afrodita se disputaron la manzana. Zeus, impelido para poner paz, y sabiendo que si se metía en el lío acabaría escaldado, designó a Paris para mediar entre las tres... que eligió a Afrodita a cambio del amor de la mujer más bella del mundo, Helena, casada con Menelao, hermano de Agamenón, rey de Micenas. Helena, antes de casarse, tuvo muchos pretendientes que pugnaban por conseguir su mano (y todo lo demás). Todos juraron respetar la decisión de Helena y proteger el matrimonio. Helena eligió a Menelao, que heredó el trono de Esparta del padre de Helena. Paris, que fue a Esparta para tratos diplomáticos, vió a Helena, se enamoró, la raptó, con la ayuda de Afrodita, y se la llevó a Troya. Menelao apeló al juramento de los pretendientes, la mayoría reyes y príncipes de Grecia, para recuperar a su esposa.

Áyax y Casandra por Solomon Joseph Solomon, 1886.
En el saqueo de Troya, tras la caída de la ciudad, Áyax raptó a Casandra, que estaba agarrada a la estatua de Atenea. Casandra había vaticinado la caída de Troya, pero, debido a una maldición de Apolo, nadie creía lo que predecía.


La fuente, la Wikipedia. Las fotos, de Wikimedia Commons.

19 comentarios:

gotomax dijo...

Si si y más si!!!!!

Ya está bautizada la entrada, publico comentario y entro otra vez...un momentito.

gotomax dijo...

Chica, lo tuyo son clases de historia amenizadas estupendamente. Cada vez que las leo me dan ganas de imprimirlas y dárselas a mis hijos para que aprendan las cosas con alegría.

Me voy, hora de comeeeer. Venía de corrido y no me he resistido a estrenar pavimento. Es ver una entrada recién puesta y entrarme un nosequé...

Bloggesa dijo...

XDDDD
¡Ay, Goto! Tú intentando domesticar el gusanillo de los blogs y en menos de una semana tienes dos entradas nuevas y no te puedes resistir al encanto de poner el primer comentario...
Gracias por el aprecio. Has hecho que engorde 5 kilos, al menos.
¡Bienvenido a ésta, tu casa!

juan rafael dijo...

Pues a mi me gusta el nombrecito ese de Menelao, que seguramente motivaría a esas tres bellezas ;)

Blackjoker dijo...

Si es que asi nos van las cosas, una mujer se enfada por nos ser invitada a una boda, mira la que se arma. Y eso que por aquel entonces no se estilaba lo de la cuenta corriente de los novios. ;-D Aunque pensando como han representado a Casandra, no quiero ni pensar como debia ser Helena, que por cierto, su apodo era la de los codos bellos, curioso, curioso para que luego digan que los hombres solo nos fijamos en las te... ufff que machista me esta quedando el comment. Bueno: Haya paz que todo es broma. ;_D Besos a todos. BJ.

carlos martinez dijo...

Me gusta el día a día porque lo vivo, la historia a veces si me la creo, pero esta mezcla tan antigua....me cuesta mas. Aunque personas como tu la hagan amena, siempre me queda la sensación de cuento.

Bloggesa dijo...

Juan Rafael, Menelao fue el esposo abandonado de Helena. Tenía a la más bella pero se la raptaron. Se supone que el rapto fue consentido. Tal vez no era muy buen marido... ¿Quién sabe? Un beso.

Blackjoker, no era una mujer cualquiera, era la diosa de la Discordia.
A ver, ¿tú en qué te fijas de una mujer? No me creo que en lo primero que te fijas sea en los codos... XDDDD ¡Vamos, vamos, confiesa!

Carlos, si es que la mitología son cuentos. Formas de explicar la realidad, en algunos casos (creación del mundo), o de recordar los sucesos de una forma exagerada (no te fíes de los regalos de tus enemigos). Además, con la distancia de los siglos, cualquier viso de realidad está ya demasiado desenfocado.
Un beso.

Blackjoker dijo...

Lo de los codos, pudo ser una errata de traduccion, aunque nunca se sabe. Cada
cultura se fija en una parte concreta de la mujer: Se dice que a los chinos le vuelven locos los pies,a los musulmanes les pierde el ver los cabellos de su amada. De hecho en mi maltrecha memoria hay un recuerdo de un estudio en que se pusieron una voluntarias desnudas en una habitación diciendoles luego,que las estaban observando unos hombres por un falso espejo. El resultado: Según la etnia a que pertenecian el institnto era cubrirse partes distintas a las obvias, para luego, taparse lo que todo el mundo: los genitales y los senos.En mi caso yo me fijo... lo dejaremos para cuando vengas a Bcn. Así lo comentamos junto con los demás, disfrutando de una bebida fresca a bordo. ;-D besos a todos. BJ.

susana dijo...

cuantas cosas se aprenden aquí, q alegria tener de nuevo intelneee para disfrutarlo jeje, he volvioooooooo niñaaaaaaaaaaa, jeje sabes q os extrañe mucho, por cierto mola el minibloguellon, me habría encantado veros, pero estaba de viaje jeje y no se puede estar en dos sitios a la vez...besicosssssss

Mad Hatter dijo...

Hay que ver lo poquito que hemos cambiado en 3.000 años, bueno sí, ahora somos más feos, más débiles y más enfermizos.

Bloggesa dijo...

Blackjoker, ¡ay! Ójala pueda acercarme este verano. Me apetece un montón. A mí, de los chicos, me llama mucho la atención la voz... Y, siendo más prosaica, el culo, pa qué vamos a engañarnos.
Besos también para ti.

Susanita de mis entretelas, que te echamos nosotros también de menos. Cuéntame tu minibloguellón, polluela. Supongo que fue genial. Más besos, polluela.

Bloggesa dijo...

Mad Hatter, ¡fíate tú de los cuadros y de los cuentos! ¿Nosotros feos, débiles y enfermizos? Es que los dioses son más chachis, pero los mortales... Estuvieron 10 años de guerra... Muy listos tampoco serían, no.
Un besote, guapetón.

Igrein dijo...

Bueno... a mi me ha encantado la leyenda... estaba ahí, toda seria, leyendo... no, más bien absorviendo información hasta que he llegado al matrimoio de Peleo y Tetis... jajaja!!! Vamos a ver, el tío era una enfadica y ella tenía unas peras de escandalo... no???? Jajajaja!!!
Vaaaaaaaleeee, me he ganado la colleja...


Un besote!!!

Tale dijo...

La verdad es que el tal Schliemann además de millonario era supertozudo. Que el hombre se empeñó en que allí había ardido Troya y hasta que no lo encontró, no paró.

¿Si la historia de Homero corresponde o no?. Esto es como lo de la Atlántida y otros cientos de historias.

En el fondo, ¿qué más da?

Ósculos!

susana dijo...

Hubo momentos preciosos, íntimos, alegres, inolvidables...como ver a La lokita de María y cotorrear con ella, disfrutar de Aaron y su bailar en plan loko ,reírme sin parar con JuanRafael...ha sido un minipuente de lo mas completo...

El futuro bloguero dijo...

Pero bueno,entro a comentar y... GOTOMAX dandose de cabezazos contra el teclado...

Bravo Troyana.

Besos y abrazos

Bloggesa dijo...

¡Igrein, gamberra! ¡Hala lo que les has dicho a los padres de Aquiles! Peleo, hijo de reyes, era un mortal, y Tetis era una ninfa del mar, que podía cambiar su forma a voluntad. Él era poco enfadica y ella no sé si tenía unas peras de escándalo, pero con el ejercicio de estar nadando todo el día, no me extrañaría. Te apunto la colleja... ¡Ay!
Un besote.

Tale, yo más bien le diría cabezón. Aunque razón no le faltaba al hombre.
Es verdad, ¡qué más da si corresponde o no a la historia! Después de tantos siglos, no es tan importante.
Ósculos para ti también, guapo.

Susana, ¡qué bien que lo pasárais estupendamente! Valencia bien vale un viaje. Más para ver a gente encantadora. Un besote, preciosa.

Futuro Bloguero, sip, está Goto un poco gore.
Jeje, gracias, guapo. Más besos y abrazos de vuelta.

Ego dijo...

¿Queda ya clarito que Apolo no es de fiar? Pues nada, ahí los tienes: mortales al sol. Listos, listos, listos!!!!
Cuántos caballos de madera nos entran cada día por la puerta.
Un (b)eso...

Bloggesa dijo...

Ego, ni Apolo es de fiar y, menos aún, Zeus, que, a la que te descuidas, ya te la está metiendo...
Sí, demasiados caballos de madera nos entran. Lo peor es que nos damos cuenta demasiado tarde.
Otro beso.