jueves, 13 de marzo de 2008

¡AaaaAaaaAAAAAAaaaaaAaaa!

Hace muchos, muchos años...

Hay que "fastidiarse", que tenga que escribir esto.

Antes, cuando era más joven, cuando sólo había dos canales en la tele, ponían películas chulas. O las que a mí me parecían chulas, claro. De pequeña me gustaban las películas de aventuras (y todas, la verdad). Y me vi aquel ciclo completo que creo que pusieron los sábados después del telediario de las películas de Tarzán. Me encantaba cuando hacían una supertortilla con un sólo huevo de avestruz.

Nunca me había fijado en el pedazo de muslo...

Había una cosa que me no me gustaba de esas películas: el "disfraz" de los elefantes. Ése elefante que subía en el "ascensor" a Jane y a Tarzán, los elefantes que montaban y les llevaban a través de la selva... ¡Eran elefantes asiáticos! ¿Es que no veían los que hacían la peli que se notaba que les ponían en las orejas una especie de prótesis para hacérselas más grandes? Si hasta se veía que el elefante no estaba acostumbrado y movía las orejas sin parar, para quitarse "eso" que le había salido tan raro. ¿Desde cuándo un elefante africano tenía la frente hendida? ¿Desde cuándo...? Ya encontré la solución. Claro. ¿Desde cuándo se puede amaestrar un elefante africano? Desde nunca.

Existen, en nuestro tiempo, tres especies de elefante: el elefante africano de la sabana, el elefante africano del bosque y el elefante asiático. De los tres, el único que se puede domesticar es el asiático.

Las características comunes son una gruesa piel grisácea, carecen de cuello, el cuerpo tiene forma de barril y las patas parecen columnas. Tienen una nariz larga que forma una trompa y que pueden utilizar como una mano, con la que pueden agarrar objetos pequeños (incluso un alfiler). Tienen unas orejas grandes (varía el tamaño según la especie) que les sirve para regular la temperatura. Su sonido característico, el barrito, se puede oír a kilómetros de distancia. También se pueden comunicar por infrasonidos a través de la tierra. Estos sonidos son captados por las patas y pueden transmitir el mensaje de una hembra en celo. La habilidad de encontrar agua también viene de esta peculiar característica, porque captan la vibración de las corrientes fluviales, e incluso de los terremotos. Según la Wikipedia, hubo una excursión hecha a lomos de elefantes en Tailandia en las navidades de 2004, cuando ocurrió el tsunami. El comportamiento de los elefantes fue agarrar a los turistas y llevarlos tierra adentro.

Los elefantes se agrupan en manadas de hembras y crías y son dirigidas por la hembra más adulta. Los machos permanecen en la manada hasta la "adolescencia", que es cuando se separan de la manada de hembras y se asocian a grupos de machos, aunque cuando son adultos suelen ir en solitario. Los adultos sólo se acercan a las manadas de hembras cuando hay alguna en celo. Los elefantes se identifican por el olfato y "presentan sus respetos" cuando alguno muere, tocándole con la trompa y con las patas. La leyenda de los cementerios de elefantes es un mito, aunque buscan para morir el agua y pueden encontrarse varios ejemplares cerca de ella. No tienen miedo a los ratones, pero tienen mala visión cuando algo pequeño y móvil está frente a ellos, debido también a que los ojos los tienen a los lados de la cabeza, y se ponen nerviosos.

El elefante africano de la sabana (Loxodonta africana) es el más grande, rondan normalmente los cuatro metros de altura y pesan entre 5 y 6 toneladas, aunque en 1955 se encontró un macho que pesaba 12 toneladas. Tiene las orejas muy grandes, le cubren los hombros, y tiene la frente lisa. Tanto machos como hembras tienen colmillos, que, en realidad, son incisivos muy largos. Se encuentran en el centro y el este de África.

Elefante africano de la sabana

El elefante africano de bosque (Loxodonta cyclotis) se consideraba una subespecie del africano de la sabana, pero estudios de ADN le catalogan como una especie diferente de ésta. Las orejas son más pequeñas y redondeadas y los colmillos son mucho más pequeños. También son menos corpulentos, en comparación con el elefante de la sabana. Su distribución es por el centro y oeste de África. En la foto de más abajo, podemos ver que la piel está menos arrugada que el de la sabana, el tamaño más discreto de los colmillos y la vascularización de las orejas.

Elefante africano de bosque con una cría

El elefante asiático (Elephas maximus) es el más pequeño de tamaño de las tres especies. Las orejas no les llegan a cubrir los hombros y la mayoría de hembras no tienen colmillos. Les gusta vivir en la jungla y no en espacios abiertos. En cautividad es muy raro que se reproduzcan, con lo que son atrapados de adultos y domados. La caza furtiva del elefante indio es muy rara, porque son animales muy poco agresivos que se dejan atrapar con facilidad. Trae más cuenta cortarles los colmillos. Además, tradicionalmente han sido utilizados como monturas, para llevar cargas, como grúas en construcciones y como animal de guerra. Es decir, ha sido y continua siendo un animal muy útil en todo el sureste asiático. El elefante asiático, al formar parte de la vida cotidiana de la gente, es tratado con respeto. El dios del hinduísmo Ganesh tiene cabeza de elefante; en el Budismo el elefante blanco es un animal sagrado, porque la madre de Buda quedó embarazada de él cuando soñó que un elefante albino se le introducía por la matriz.

En la foto de abajo, podéis ver que la forma de la frente es muy diferente a la forma de la frente del elefante africano, y sobre la cabeza tiene una endidura, que no está presente en sus primos africanos. A este ejemplar parece que le cortaron los colmillos. Pertenece al zoo de Melbourne, así es que no sé si se los limaron por precaución o se los habían cortado antes de llevarlo allí y le han seguido creciendo.

Elefante asiático

Bajo la especie de elefante asiático, existen 4 subespecies. A saber:

  • el elefante de Sri Lanka (Elephas maximus maximus). El más grande de los cuatro.
  • el elefante indio (Elephas maximus indicus). De igual altura que el anterior pero algo menos corpulento. Es el más conocido y el que se toma como modelo de elefante asiático.
  • el elefante de Sumatra (Elephas maximus sumatrensis).
  • el elefante pigmeo de Borneo (Elephas maximus borneensis). El más pequeño de todos.

Los elefantes africanos no se puden domesticar, no obedecen órdenes, aunque eso no significa que sean peligrosos. Como a todos los animales, si les tocas las narices, se enfadan y se pueden volver violentos. Los elefantes asiáticos sí se pueden domesticar, como ya he dicho antes, pero tienen una peculiaridad: los machos a veces se ven atacados por una locura que en India se le llama must. Durante un período siempre inferior a un mes se vuelven peligrosos, atacan a todo el que se le acerca y tienen más apetito sexual. Las hembras evitan a estos animales. Los dueños de los elefantes que se ven afectados por este mal los encadenan hasta que se les pasa.

Todos las especies de elefantes se encuentran en peligro de extinción, aunque en diferentes grados. Al contrario de lo que puede parecer, las políticas de protección en África han hecho que se triplique la población en 10 años, con lo que el elefante africano está mucho menos amenazado que antes. Por contra, el que más en peligro está, peligro extremadamente alto de extinción en libertad, es el elefante pigmeo de Borneo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La irrupción como elefante en una cacharrería del humano, ha restringido a la mínima expresión los territorios naturales de hábitat del elefante en menos de un siglo.

Áreas de distribución del elefante. En clarito, a principios del siglo XX. En oscuro, a principios del siglo XXI.


Fuentes: La repelenta niña Bloggesa, cuando era pequeña, hojeaba como entretenimiento una enciclopedia de Ciencias Naturales para ver dibujos de animales. Cuando aprendió a leer, se leía los artículos que le interesaban de la enciclopedia de Ciencias Naturales. Y en las películas de Tarzán el engaño de los elefantes era muy cantoso. Para el artículo, he utilizado la Wikipedia. La foto de Johnny Weissmuller es del blog www.vintageculture.net. La siguiente foto es de la página ExplorePAHistory, y la pongo porque me gusta. El título del post "pretende recrear" el famoso grito de Tarzán.


22 comentarios:

joker dijo...

¡Qué chulo! ¿Hay alguna explicación del porqué no se puede domesticar a un elefante africano?

Por cierto se echa en falta la foto del elefante de Tarzán con prótesis orejiles.

Beresos.

Bloggesa dijo...

Pues no, no hay explicación. O, al menos, no la he encontrado.
He estado buscando fotos de Tarzán encima de uno de los elefantes, pero tampoco he encontrado ninguna. ¡Mala suerte!

donde duende??? dijo...

Joe¡¡el elefante asiatico parece que tiene un culo en la cabeza¡¡¡¡jajajajja...con esa hondura...da que pensar¡¡¡jajajajja... y al verdad que no sabia la diferencia de los elefantes¡¡¡para mi todos son iguales¡¡¡¡pero siempre es bueno saberlo¡¡¡¡uno nunca sabe cuando se podra encontrar cara a cara con un elefante¡¡¡¡

Besos grandes como elefantes¡¡¡

Tale dijo...

Sabía lo de que no se pueden amaestrar los elefantes africanos porque son muy cafres (igual que otras muchas especies de mamíferos de ese continente como las cebras, los rinocerontes, etc..)

Sin embargo, me quedo pensando en los elefantes de guerra que utilizaba Anibal contra los romanos. Debían de ser africanos ¿no? . O tal vez fueran asiáticos.

La verdad es que no tengo ni idea....

¿sabes algo de eso?

Besillos

Bloggesa dijo...

Tale, premio. Eran africanos. Pero mejor que yo, te lo explica la Wikipedia:

"Posible subespecie que por ahora no han sido reconocidas formalmente por la comunidad científica:

* Elefante Cartaginés, norteafricano o del Atlas (L. a. pharaoensis):

Hoy extinto, se extendía desde el Magreb a la desembocadura del Nilo, y tenía un tamaño menor que el elefante de sabana, probablemente similar al del elefante de bosque. También es posible que fuera más dócil, quizás por eso pudo ser domesticado por los cartagineses con algún método desconocido. Los elefantes con los que Aníbal cruzó los Pirineos y los Alpes para invadir Italia durante la Segunda Guerra Púnica, eran precisamente estos animales. No se tiene constancia de que fueran utilizados por otra potencia que no fuera Cartago, pues los elefantes de guerra de Grecia, Macedonia o Persia eran todos asiáticos. Tras la conquista de Sicilia, los romanos parecieron tener interés en capturar algunos ejemplares que habían quedado abandonados en el centro de la isla, pero fracasaron en el intento. Debió extinguirse unas décadas después de la conquista romana del norte de África."


Un beso.

Igrein dijo...

Mmmmm.... que wueno que estaba tarzan...
esto... si, si, los elefantes, lo sé... ejemmm... si, geniales los elefantes... jeje...

Un besote!!!

PD: Oye, ni me acordaba de lo buenorro que estaba tarzan ni de las orejas chungas de lo elefantes.

Bloggesa dijo...

Duende, que te estaba también buscando una cosa para cuando te encuentres cara a cara con un elefante africano:
Algunos de los mensajes emitidos según la posición de la trompa son:

* Extremo sobre la propia boca o tocándose la oreja: sumisión.
* Trompa levantada: estado de alerta, posible peligro.
* Trompa contra el pecho: disposición para atacar de forma inminente. (Salir pitando.)
XDDDD
Un beso, gamberro.

Igrein, yo tampoco había apreciado hasta ahora la anatomía de Tarzán. XDDDDD
Lo de las orejas de los elefantes me indignaba de pequeña. A ver si encuentro algún vídeo decente donde se vea. Te veo algo distraída... XD
Un besote.

susana dijo...

A ver, este bixo si me gusta, de hecho, me encanta, el post está muy chulo, sobre todo porque yo tampoco me había fijado en la cacha del mismuleerrr este jeejej xd xd que muslos, en cuanto a los elefantes, es un animal que siempre me ha parecido muy curioso, incluso tierno, lokuras mías ya sabes, me encantó el post, llevo un ratito leyendo y alimentando el coco jajaja oye y de niña repelente nada, tu di culta jajaj

kutxi dijo...

A mí me gustaba cuando hacía aguadillas a los cocodrilos y cuando se subía en los rinocerontes y los mataba a cuchillás. No era bruto ni ná.

En lo de las orejas de los elefantes no me había fijado. Aunque la anécdota me ha recordado a un sketch de El sentido de la vida, de los Monty Python. Éste: http://youtube.com/watch?v=LCkFhafk26A ... cuando explican lo del tigre... jeje.

Gato Negro dijo...

Pfff, pues yo soy otro que se tragó las pelis de tarzán... ¿Había una de Tarzán en Nueva York? Creo que sí... Y nunca, nunca, nunca me habia fijado en las orejas de los elefantes... yo me fijaba más en Jane, con esos trapitos...

Por cierto, que mal acabó el pobre Jhonny Wismuler (¿Se escribe así?) de campeón de natación a Tarzán, y de ahí al manicomio, una pena...

Salu2

Gato Negro dijo...

Mmm, se escribe Johnny Weissmüller según la wikipedia.. esta memoria mía empieza a fallar....

Chicho dijo...

yo tampoco sabía la diferencia entre ellos...Ignorancia total..
PD - Gracias por lo de los videos...

Mad Hatter dijo...

Tú explicar todo mu-re-que-te-bien, "Bloggesa". A partir de ahora yo llamarte "Paqui", de "Paquiderma".
Pasar buen finde ¡Aaaaaa Aaaaaa yeehaw!
P.D.: Sólo un último consejo: Elefante asiático ser dócil, pero no tratar de enseñar a bailar "Chiki Chiki".

juan rafael dijo...

Antes, me acuerdo, que cuando no gustaba una pelicula, no habia otra que esperar al próximo sabado a ver si atinaban más.
Yo he montado en elefante asiático, me inspira más confianza que el africano. No sabía porqué, pero ahora ya si, je,je.
Besos.

Bloggesa dijo...

¡Ay, Susana! Me parece que en aquella época no mirábamos al señor Weissmuller con los mismos ojos (viciosos) que ahora. A mí también me gustan los elefantes.
Un abrazo.

Kutxi, es verdad: mataba a los rinocerontes a cuchilladas. Si es que era todo una bestia de la selva. Cuando tenga un ratito, veo el vídeo. De los Monty se puede esperar de todo. Son geniales.
Un beso.

Gato Negro, sí, está la peli de 1942 de Tarzán en Nueva York. Tiene que ir a salvar a Boy. Lo que nunca entendí es por qué Jane y Tarzán no sintieron la "llamada de la selva" y echaban una canita al aire. Me pareció siempre raro.
Por cierto, que lo del manicomio no aparece en la Wikipedia. Tuvo dos derrames cerebrales antes de morir. Supongo que sus capacidades mentales se vieron mermadas y le pasó aquello, pero tuvo una vida posterior a las películas dedicada a la natación. Aquí el enlace a esa parte de su biografía.
Un abrazo.

Chicho, de nada. ¿Que no sabías las diferencias entre los elefantes? Jo, a ver si voy a ser rara...

Mad Hatter, ya no llamarse los elefantes paqui-dermos (aludir a su piel gruesa), ser denominación inválida ahora. Ser Proboscidea por su nariz larga. Tú llamarme Cídea, Probos-cidea.
¿Cómo haría un elefante el robot? XDDDD
Vale, si alguna vez tengo un elefante, no se lo enseñaré.
Un beso, Hatter, Mad Hatter.

Bloggesa dijo...

Juan Rafael, es verdad, o veías la peli o a jugar o a leer o a la calle.
¿Cómo fue esa experiencia de ir en elefante? Tendrá que ser como asomarte al balcón de un primer piso. El guantazo desde lo alto tiene que ser importante.
Cuenta, cuenta.
Besos también para ti.

SoMeZiNg dijo...

vale, si, admitamoslo, los muslos son impresionantes, no voy a ser la unica que no lo reconozca, porque, ademas, es verdad.. ¡me gustan los elefantes! me parecen animales de lo mas extraño por las orejas enormes y la trompa ....

por eso debe ser que me sabia dumbo de memoria jajaja

Bloggesa dijo...

Somezing, me parece que no nos referíamos a los muslos de los elefantes...
Estooo... nos referíamos al muslamen del actor, a ese cuerpazo que tiene el Johnny Weissmuller, el que hacía de Tarzán, mujer. XDDDDD
Un besazo, guapa.

susana dijo...

joe yo tb quiero saber eso de montar en elefante como fué, me ha dejado intrigada juanillo...

Ana dijo...

El tamaño de las orejas importa, por lo que veo. Nunca me fijé en ese detalle de los elefantes, pero es que "Tarzán" era muy surrealista en general jeje
Gracias por el post, ya puedo irme a la cama sabiendo una cosa más.

Bloggesa dijo...

Susana, a ver si se pasa otra vez y nos cuenta...

Ana, el tamaño de la orejas casi es una seña de identidad en los elefantes. De nada, mujer. ¡Qué tarde te acuestas, muchacha!

Besos a las dos.

Anónimo dijo...

Mi nombre es Beatriz Bátiz Pomar, soy editora en la Ciudad de México.
Los felicito por el blog.
No es necesario que se publique este comentario, quisiera saber si es posible que utilice una imagen de los elefantes para ilustrar un libro de texto gratuito para estudiantes de secundarias públicas.
O bien agradeceré me refieran a la fuente original.
Agradezco su atención y estoy a sus órdenes en bbatizp@gmail.com
Saludos cordiales