martes, 4 de marzo de 2008

El ombligo del mundo

Los griegos, humildes o ricos, daban una gran importancia a los augurios. Cuando tenían que tomar una decisión importante, consultaban al oráculo y las palabras de éste influían en la decisión.

En la antigua Grecia existían varios oráculos, diseminados en toda el área de influencia griega. Los dioses a los que estaban consagrados eran Zeus, Apolo, Afrodita, Atenea, Asclepio, Anfiarao, Trofonio...

El dios de la profecía era Apolo, al que están dedicados más templos oraculares. El más importante de todos era el Oráculo de Delfos, que fue el centro religioso de la antigua Grecia.

Estatua de Apolo de Mantua. Museo del Louvre. Copia romana de un original griego atribuido a Policleto.Estatua de Apolo de Mantua. Museo del Louvre. Copia romana de un original griego atribuido a Policleto.

El lugar era un oráculo anterior, dedicado a la diosa Temis, pero Apolo lo quería para sí. Para ello, tuvo que matar al monstruo que custodiaba el lugar, una gran serpiente o dragón llamado Pitón (originariamente, el monstruo se llamaba Delfine, pero luego se le empezó a llamar Pitón; es el mismo mito). Por esto, al templo de Apolo también se le llamaba Pition y al dios Apolo Pitio. También, en este templo la mujer a través de la cual se manifestaba el oráculo del dios era llamada Pitia o Pitonisa.

Pintura en la Capilla Sixtina de la Pitia Délfica, por Miguel Ángel.Pintura en la Capilla Sixtina de la Pitia Délfica, por Miguel Ángel.

El recinto no sólo era el templo del Oráculo. Se componía de varias "capillas" diseminadas donde se hacían ofrendas y donaciones, estatuas regaladas por reyes y ciudades por el servicio prestado, un teatro, un estadio para 7.000 personas para la celebración de los Juegos Píticos (en honor al monstruo sacrificado), y un hipódromo.

Santuario de Apolo PitioSantuario de Apolo Pitio.

El "oficio" de Pitia (igual que el de Sibila) era de por vida. Debían consagrar su existencia a Apolo y a la interpretación de su oráculo. El dios sólo se manifestaba el día 7 de cada mes y los consultantes debían tener una entrevista previa con la Pitia. El día señalado, el consultante debía hacer un sacrificio ritual, pagar las tasas y luego podía acceder al templo, donde la Pitia, al fondo, estaba sentada encima de un trípode. El consultante formulaba la pregunta y la respuesta del oráculo la escribían los sacerdotes y se la entregaban al interesado.

Egeo, rey mítico de Atenas, consultando a la Pitia sentada sobre el trípode. En este caso, la vasija identifica a la Pitia con la diosa Temis. Está datado entre el 440 y el 430 antes de Cristo y es la única imagen de su época de la Pitia. Museo de Berlín.Egeo, rey mítico de Atenas, consultando a la Pitia sentada sobre el trípode. En este caso, la vasija identifica a la Pitia con la diosa Temis. Está datado entre el 440 y el 430 antes de Cristo y es la única imagen de su época de la Pitia. Museo de Berlín.

En realidad, lo que pasaba al fondo del templo no se sabe a ciencia cierta, porque ningún escritor de la época lo plasmó exactamente y sólo se hacen suposiciones. En la imagen de arriba, el consultante está frente a la Pitia, pero Plutarco habla de que no se la veía en ningún momento.

Pocas son las adivinaciones que han llegado hasta nuestra época. Pocas, pero interesantes. Cuentan Heródoto y Ciceron que Creso, el último rey de Lidia, le preguntó al oráculo sobre si era el momento propicio de invadir el Imperio Persa. La Pitia respondió: "Creso, si cruzas el río Halys, destruirás un gran imperio". Creso atacó y los persas destruyeron el imperio de Creso. Otras dos de las frases más conocidas del oráculo son: "Conócete a tí mismo" y "Nada en demasía".

El recinto de Delfos era considerado el centro del mundo (griego, claro). Cuenta el mito que Zeus ordenó a dos águilas que volaran desde los confines opuestos del Universo y se encontraron en Delfos, y Zeus, para que quedara constancia, puso una piedra con forma de medio huevo llamado ónfalos, el ombligo del mundo, desde donde empezó la creación.

Ónfalos de Delfos. Museo de Delfos.Ónfalos de Delfos. Museo de Delfos.

Existe una leyenda que habla de que la Pitia, sentada sobre el trípode, entraba en trance debido a los vapores sulfúricos que salían de una grieta del suelo. Ese rumor fue divulgado por autores cristianos (Orígenes y Juan Crisóstomo) para ridiculizar este culto helénico. Como he dicho antes, ningún escritor de la época habla sobre la escena de consulta con la Pitia y en el templo no se ha encontrado ningún tipo de grieta o fisura en el suelo que corrobore la leyenda.

Tras siglos de esplendor, a partir del siglo I a. C. empezó la decadencia del santuario de Delfos. Las consultas eran de menor importancia y, más que fieles, había curiosos. Varios emperadores expoliaron las riquezas. Sufrió invasiones que lo arrasaron. Y el emperador Teodosio el Grande clausuró definitivamente el lugar para acabar con los "ídolos del paganismo".

Sin embargo, el lugar y los alrededores, siempre estuvo más o menos habitado, olvidada ya su importancia en la Antigüedad. Se reutilizó el mármol para otros edificios y se perdió la memoria del lugar exacto de las cosas.

El interés resurgió en 1840, con arqueólogos alemanes y franceses, que empezaron las excavaciones. Sobre las ruinas, había un pequeño poblado, Castri, con el que se llegó al acuerdo del traslado, fundando así Delfí. La nueva Delfos posee uno de los Museos Arqueológicos más importantes de Grecia. La vieja Delfos conserva impresionantes edificios.

Anfiteatro del santuario de Delfos.Anfiteatro del santuario de Delfos.

Estadio del santuario de Delfos.Estadio del santuario de Delfos, donde se celebraban los Juegos Píticos.


Todas las fotos están sacadas de Wikimedia Commons. Y la información de la Wikipedia.


13 comentarios:

kutxi dijo...

Mmmmm... así que fue el oráculo el que aconsejo a David Meca... "Nada en demasía". :-D

MeRCHe dijo...

Los griegos no dejan de asombrarme, son la cuna de la filosofía y de tantas y tantas artes y ciencias, gente sabia entre tanto bárbaro, como lograron desarrollar una cultura que ha permanecido hasta nuestros días, quizá una de las claves fue (entre otras muchas) el no tener una clase sacerdotal que les ponía límites, cierto que estaban los oráculos y sus dioses, pero no una religión establecida como más adelante fue la católica, judaica o musulmana, que coartan la libertad del individuo y limitan su pensamiento.

Bloggesa dijo...

Kutxi, XDDDDDD
Pues eso parece.
Un beso.

Merche, para ellos, cualquier dios era bienvenido y la libertad de culto era algo normal. Tolerancia máxima. Muchos deberían aprender de los griegos en este aspecto.

Bloggesa dijo...

Por cierto, buen fin de semana a los dos.

Tale dijo...

Estatuas, capillas, un teatro, un hipódromo, tiendas y restaurantes (no lo pones pero seguro que había)

Estos griegos fueron los inventores del "parque temático".

De todas formas, a mí es palabra de oraculo me suena un poco rara.

Un excelente fin de semana y besos!

Bloggesa dijo...

Tale, pues yo pensé lo mismo. Todo un recinto y aledaños dedicados al oráculo y a dioses. Debería ser más como un centro de peregrinación, como (salvando las distancias) un Santiago de Compostela en año Xacobeo.
¡En qué estarás pensando para que la palabra te suene mal! XDDDD
Pasa un estupendo fin de semana y disfruta con la calçotada.
Un beso grande.

Le Mosquito dijo...

Me ha llamado la atención el fragmento de la Sixtina (también el que veo en la entrada anterior). Nunca me había fijado en las figuras que soportan el peso de las columnas, hembra y varón. Me parece una mirada muy moderna, nada que ver con la iconografía que suele representar a mujeres como seres débiles, y en contraste con la fuerza del hombre.
Qué ovarios tienen las tías, mira con qué ímpetu sujetan as columnas.
Un aplauso para Miguel Ángel y un beso para ti, que has compartido tu ónfalo con nosotros.

Bloggesa dijo...

Mosquito, en realidad Miguel Ángel pintó las Sibilas que "supuestamente" habían profetizado la llegada del Mesías. Te dejo los enlaces todas:
la Sibila persa, la libia, la eritrea, la délfica y la cumana. También dos fotos (zona derecha y zona izquierda) del techo donde están, tres abajo y dos arriba. La restauración le ha sentado a la Capilla Sixtina de maravilla. Los cinco hombres son profetas y todos están en realidad sobre las columnas. Por cierto, que mirando y remirando ahora las imágenes, la posición de la mano derecha de la sibila délfica es muy parecida a la posición de la mano del David. Y los brazos que tienen ellas es como para dar guantazos como panes.
Al final me ha salido una manchegá.
Un beso, Señor Mosquito.

donde duende??? dijo...

Si es que lo que no haga un griego...jajajjaja...¡¡¡¡

Besos

SoMeZiNg dijo...

ahora estaba leyendo un libro de Egipto que han sacado los de National Geographic. Y es asombrosa toda esta cultura de dioses, profecias y leyendas. Lo encuentro muy interesante y curioso. Dan ganas de bucear en la leyenda para conocer más! Gracias al cielo que tenemos una bloggesa al lado que nos ayuda en esa faena tan enorme!!

y no me preguntes por que pero hoy me acordaba de tí haciendo pajaritas de papel jajaja

susana dijo...

me has dejado mirandome el ombligo un buen rato, por cierto, que ombligo mas mono tengo xd xd...

Bloggesa dijo...

Duende, si es que los griegos eran muy listos...
Besos en la frente.

Somezing, es muy curiosa la necesidad que siempre ha tenido el hombre de tener el amparo de seres superiores y como cada cultura se ha organizado.
Hace poco, con un vídeo de YouTube, aprendí a hacer otro tipo de pájaro. Ya te enseñaré. Un besito, guapa.

Susana, ¡queremos foto! ¡queremos foto! Y firmada, por supuesto. Besos.

sandrita dijo...

Interesante, me encanta la informacion, lo uso para un trabajo de cultura classica, enserio muchas gracias :)