Entre los años 1545 y 1563 se desarrolló el Concilio de Trento, presidido por tres papas diferentes. Muchas fueron las decisiones que se tomaron en ese Concilio largo e intermitente, pero una de ellas fue la creación del Index Librorum Prohibitorum (Lista de Libros Prohibidos).
La primera edición de esta Lista fue hecha por el papa Pablo IV en 1559. Las posteriores ediciones fueron revisadas y ampliadas por una congregación creada explícitamente para tal labor en 1571, la Sagrada Congregación del Índice. Quienes podían designar los libros prohibidos eran la propia congregación, la Inquisición y el Papa, que tenía que aprobar la lista y podía incluir o excluir a quien quisiera.
Los libros que pertenecían a la lista eran los que se consideraban perniciosos para la fe. Algunos autores estaban vetados con todas sus obras, sin excepción; de otros, sólo se prohibían algunos libros. E incluso se podían vetar capítulos o párrafos o líneas, que debían ser tachados o cortados.
Lo más curioso de éste Índice que es estuvo en vigor hasta 1966, en pleno siglo XX. La última edición, la trigésimo segunda, de la Lista de Libros Prohibidos data de 1948. En ella está la "Enciclopedia o diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios" de Diderot y d'Alembert, el "Gran diccionario universal del siglo XIX" de Larousse. También, estaban prohibidos todas las obras (opera omnia) de los premios Nobel Anatole France y Maurice Maeterlink, de los filósofos Hobbes, Hume y Proudhon, del sacerdote y escritor español Miguel de Molinos, y del escritor francés Émile Zola.
Otros autores prohibidos en todo o en parte a lo largo de la vida del Índice fueron Honoré de Balzac, Nikos Kazantzakis ("La tentación de Cristo", "Zorba el griego"), Montesquieu, Alejandro Dumas (padre e hijo), Sartre, Daniel Defoe ("Robinson Crusoe"), el marqués de Sade, Stendhal, Casanova, Jonathan Swift ("Los viajes de Gulliver"), Victor Hugo ("Los Miserables", "Nuestra Señora de París"), Kant ("Crítica de la razón pura"), Georges Sand, Descartes, Flaubert ("Madame Bovary"), Francis Bacon, Santa Teresa de Jesús ("Amar y sufrir", "Su vida"), el "Lazarillo de Tormes" y así hasta casi todos los libros y autores que se atrevían a contradecir o criticar a la Iglesia, o que, según ellos, contuvieran errores teológicos o morales, para prevenir la corrupción de los fieles. Supongo que Santa Teresa de Jesús fue tachada de "demasiado vehemente" en su amor a Dios.
Ya ni hablamos de investigadores o científicos, como Galileo, Copérnico y Darwin.
Curioso es que no se incluían a escritores ateos o que tenían una aversión manifiesta a la Iglesia (Marx, Schopenhauer o Nietzsche) porque se prohibían por sí mismos, sin necesidad de figurar en ningún sitio.
También fue prohibido el libro "El matrimonio perfecto" del ginecólogo holandés Theodoor Hendrik van de Velde, publicado en 1926, que defendía el conocimiento de la sensualidad en la vida erótica. Incluso en Suecia, país protestante, fue considerado un libro pornográfico y desaconsejado a los jóvenes hasta bien entrados los años 60.
Como curiosidad, existe el Nouus Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum" de 1632 digitalizado por la Universidad de Sevilla. El enlace os lleva a una página de libros prohibidos en castellano con la letra I. También os dejo el enlace a una transcripción del Index Librorum Prohibitorum de 1559, y al Index Librorum Prohibitorum de 1948, el primero y el último publicado, respectivamente. En la última lista, no aparecen autores que, supongo, fueron "perdonados" y autores que fueron posteriormente "condenados". No olvidemos que la lista estuvo en vigor hasta 1966 y se añadirían nuevos escritores en ese período, aunque no hicieran una nueva edición. También dejo el enlace de un resumen de los autores más conocidos que estuvieron prohibidos, un resumen más amplio del que he puesto yo, de la Fordham University, la Universidad Jesuita de Nueva York.
Las fuentes han sido las Wikipedias española, francesa e inglesa.
Por cierto, que al final de la Wikipedia española pone una serie de reglas que han de observar los fieles y los clérigos, según el Vaticano. Con respecto a los fieles dice esto:
1-Sin causa justa y razonable, no escriban nada los fieles en periódicos, folletos o revistas que de modo manifiesto suelen atacar a la religión católica o las buenas costumbres.
No dice nada de internet o los blogs.
Confirmación: el enlace al Índice digitalizado de la Universidad de Sevilla, NO lleva a la página que yo quiero. Bien, dentro de esa página, poned la 801 en el recuadro "Ir a", donde aparece la página que digo. En la 814, aparece Juan Calvino. En la 816 hay otro ejemplo de libros en castellano prohibidos, en todo o en parte.