viernes, 27 de abril de 2007

Historias de mujer

El 10 de diciembre de 1815 nació en Inglaterra Ada Augusta. No conoció a su padre, que se fue del país cuando ella tenía dos meses. Su madre obtuvo la custodia de la niña, porque quería evitar que se convirtiera en una bohemia, como su padre. Ada, a los 17 años, empezó a estudiar matemáticas, algo bastante insólito para una mujer en aquella época. Cuando cumplió 19 años, se casó con William, un hombre adelantado a su época que alentaba a su esposa a que creciera intelectualmente tanto como quisiera.


Ada conoció de joven y colaboró durante muchos años con Charles Babbage, que había realizado el diseño de una "máquina analítica" que funcionaba con el mismo principio que las computadoras actuales. La máquina nunca fue construida por Babbage, sino que fue hecha 100 años después. Una de las geniales ideas de esta increíble mujer fue la de que un cálculo grande podía contener muchas repeticiones en la misma secuencia de instrucciones, y ella notó que usando un salto condicional sería posible preparar solamente un juego de tarjetas para las instrucciones recurrentes. Así describió lo que nosotros ahora llamamos un "bucle" y una "subrutina". Ella se llamaba a sí misma "analista", antes de que ese término fuera siquiera conocido para el resto del mundo.


Su "mala suerte" fue ser mujer y no poder firmar con su nombre completo y dar a conocer ella misma sus logros. Se la consideró mera secretaria de Babbage y, gracias a sus notas sobre la máquina analítica, pudo construirse y funcionar 100 años después. Ada fue la primera persona en describir un lenguaje de programación de una máquina que nunca vió en funcionamento. Es la madre de la programación informática.


Su nombre completo es Ada Augusta Byron King, condesa de Lovelace, hija de lord Byron y casada con William King, octavo barón de King, nombrado más tarde conde de Lovelace.


Sus ideas fueron extendidas un siglo más tarde por el matemático británico Alan M. Turing en 1937 y por John von Neumann en 1946, ambos fundamentales en el desarrollo de la moderna computadora electrónica digital.


Ada murió el 27 de noviembre de 1852, con 37 años, de cáncer.




Fuente: Un programador informático al que le gusta la historia y las curiosidades, con el que aprendo cada día, y que también es culpable de este blog. Gracias, Iván. Para la documentación, la Wikipedia.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

MUY INTERESANTE. TU PERFECTAMENTE PODIAS HABER SIDO UNA ADA AUGUSTA.

Norma dijo...

Apasionante!!

Bloggesa dijo...

Dejando a un lado el hecho de ser mujer, me alucinan las personas que tienen la capacidad para "inventar", de ser las primeras en una historia tan opuesta a su mundo. Desde luego, cualquier avance es una evolución progresiva, nunca se da un corte. Pero, visto desde este momento, lo que hicieron Ada y Babbage es el principio de algo que jamás soñaron.

Anónimo, (creo que eres Guadiana) ni de lejos podría haber llegado a soñar con la capacidad de Ada. Pero es que, además de tener que ser muy inteligente, tuvo que esconderse, no pudo firmar sus escritos con su nombre. Eso, para el orgullo, tiene que ser desesperante.

Norma, gracias por tu visita. Me encanta que te encanten estas pequeñas (y tan grandes) historias. Un besote...

Tale dijo...

Jejeje,

Ada,... tuvo un tributo importante en el mundo de la informática.

Nada menos que un lenguaje de programación!!. No tuvo mucho éxito (Ada igual debería haberse llamado C++ ). Pero tu post me ha refrescado el tema de cuando estudiaba esos asuntos.

Por cierto, y de refilón, la vida de Alan Turing, el proyecto de Blentchley Park para descifrar la criptografía Enigma, las máquinas bombing y su desgraciado final mezclado con la moral de la época es una historia apasionante.

Un besote!

(y sigo buceando)

Bloggesa dijo...

Veo que controlas el tema "Enigma". ¿Tienes algo escrito? Voy a bucear yo en tu blog ahora mismo...

Jolín, en el infinito y más allá. Ya no te queda mucho para bucear.

Tale dijo...

pues... no domino nada en absoluto, pero algo oí de eso y es una historia apasionante.

Bloggesa dijo...

Pues tomo nota, que siempre hay que tener un tema interesante en la recámara...