miércoles, 30 de mayo de 2007

Caricatura histórica

Antes de publicar su libro "El Origen de las Especies" en 1859, Charles Darwin se lo pensó y repensó, porque sabía que su Teoría de la Evolución era tan novedosa que se ganaría las críticas más enérgicas posibles. Ese libro era el trabajo de muchos años de investigación y observación. El trabajo que culminaba toda una vida. Afirmar que el hombre y el mono tenían un antepasado común no era algo que la gente fuera a asumir muy alegremente.

Y no le faltó razón. La comunidad científica se cebó con él. No le dieron credibilidad ninguna y pensaron que su teoría se desplomaría con un simple análisis superficial. Para la sociedad, se convirtió en la broma del momento. Fue objeto de chistes en periódicos y revistas, e incluso de caricaturas.

Y ahora llego donde quería llegar. Un empresario español del siglo XIX, Vicente Bosch, contrario a la Teoría de la Evolución de Darwin, quiso hacer su propia broma, y sustituyó la etiqueta habitual de uno de sus productos:

por una caricatura que encargó ex-profeso:

Efectivamente, es Anís El Mono. La etiqueta no se cambió, aún podéis verla en vuestro bar o cafetería habitual. Si tenéis confianza, pedid que os acerquen la botella y le echáis un vistazo. El humano-primate de la caricatura sostiene en su mano derecha un pergamino o papel donde pone: "ES EL MEJOR. LA CIENCIA LO DIJO Y YO NO MIENTO."

La producción del anís pertenece ahora a la empresa Osborne, aunque la fábrica original que construyó Vicente Bosch se sigue conservando. Es un precioso ejemplo del Modernismo catalán. Está en Badalona y hacen visitas guiadas, por si alguien se anima.

Fotografía de la vidriera modernista de la fábrica, con el humano-primate de protagonista.


5 comentarios:

Norma dijo...

Y todo lo que no sabemos aun sobre este tema (y sobre tantos otros, claro) :)

Ya lo dije una vez en Fogonazos. No pienso decir ni una vez más "Que interesante". Así que como te empeñes en seguir
publicando posts interesantes, puede pasar que algun día no comente... o ponga solo una cara asombrada :O

Besos :)

Argantonios dijo...

Curiosa historia, muy interesante. Enhorabuena por tu blog. Con tu permiso lo añado a la lista de links de uno que tengo. Un saludo.

Bloggesa dijo...

Oh, Norma! Porfa, sigue comentando. La verdad es que pienso que el blog es demasiado raro y heterogéneo, tiene un poco de cosas que no tienen nada que ver. Lo que yo llamo culturilla general de E. G. B. y de leer libros y enciclopedias (es que de pequeña era rara). Un besazo.

Argantonio, muchas gracias por el enlace. Ahora mismo voy a visitarlo. Me encanta que te interese mi blog. Otro beso para ti.

joker dijo...

El artículo muy chulo, como siempre ;)

Sin embargo, hablas mucho del empresario y nada del verdadero artista.

El autor de la etiqueta y los carteles fue Ramón Casas, artista modernista catalán que al más puro estilo de Toulouse-Lautrec, creo un montón de carteles y "campañas" que han pasado a formar parte del imaginario popular:
como los carteles de Anís del Mono, Codorniu y Cigarrillos París.

He encontrado esta página con varias imágenes de su obra: http://usuarios.lycos.es/ramoncasas/

Bereso.

Bloggesa dijo...

joker, como siempre, muy bien puntualizado. Pero se le atribuye a Ramón Casas, que no es seguro. Por eso, antes de dar un dato que pudiera resultar falso, he preferido obviarlo. Debería haber hecho referencia al asunto de todas formas.

Gracias por tu aportación, joker. Eso es que luego investigas... ¡para pillarme, malvado!